Aprendiendo idiomas
Volvemos a mencionar en este blog el debate que está teniendo lugar en el parlamento catalán sobre la abolición de las corridas de toros. Perdonen lectoras y lectores mi insistencia en este tema, pero es que una situación así se da muy pocas veces, y es una forma muy buena para echar un vistazo de primera mano en las mentes de las personas, y a la vez una oportunidad única de echar un pulso al desarrollo de la conciencia antiespecista de la sociedad. Y se pueden extraer unas cuantas conclusiones que pueden resultar muy útiles para lo que los animalistas hagamos a partir de ahora.
En primer lugar, los términos “antitaurinos” y “defensores de los animales” se han impuesto en el debate frente al consabido e inapropiado ”ecologistas”. Todo un logro cuando todavía a los animalistas nos estaba costando un mundo conseguir desgajarnos del incómodo cascarón ecologista. Es además una cuestión difícil, pues la gente en general que tiene una sensibilidad hacia los demás animales suele también tener una sensibilidad ecológica, por lo que a veces resulta muy difícil y tenemos que invertir mucho tiempo explicando por qué el movimiento antiespecista tiene derecho a existir de forma independiente. Toda una pequeña victoria que podríamos considerar un signo de madurez.
En segundo lugar, a estos recién emancipados defensores de los animales se les exige coherencia. Ya no podemos seguir siendo simplemente antitaurinos, se nos considera y se nos exige ser defensores de todos los animales. El debate social que ha salido a la calle a raíz de la cuestión catalana sobrepasa con mucho los lindes de lo antitaurino, se está hablando de animales y derechos en general (ver mi post anterior con el artículo de La Razón). El asunto antitaurino abre la puerta a que la gente se haga preguntas mucho más amplias sobre el estatus moral de los animales.
Ahora es cuando debemos demostrar que hay todo un movimiento establecido, académicamente formulado y perfectamente estructurado detrás de todo este tinglado. Que lo que pedimos es justo, y que somos coherentes. Porque ahora se nos mira con lupa. Por otra parte, esto hace que sea importante elegir compañeros de viaje adecuados. Las alianzas con grupos ecologistas o “antitaurinos a secas” son, por supuesto, positivas para obtener mayor unidad en la lucha antitaurina. Pero a la hora de hacer declaraciones y dar la cara debe haber gente antiespecista dando una visión global y mostrando la tauromaquia como lo que es: la pequeña punta del gran iceberg de la explotación animal.
También podríamos tomar lo ocurrido como un toque de atención hacia quienes defendemos priorizar la estrategia educativa. Manifestaciones, concentraciones, cartas protesta, desnudos, performances, asaltos al ruedo… nada del activismo educativo realizado hasta el momento ha conseguido provocar tanto debate como la ILP. Reconozco que siempre he defendido un activismo basado en la educación y he desdeñado el papel de la lucha de la lucha legal, al menos en este momento histórico. Tal vez el momento histórico está cambiando, o tal vez hay que tomar esto como un toque de atención. En todo caso, se prohiban o no se prohiban las corridas en Cataluña, el debate que se está generando es un avance.
Y el último análisis que extraigo de todo esto es algo menos técnico y algo más deseperanzador. Lo que está viéndose estos días en las intervenciones de taurinos y antitaurinos es que se hablan idiomas diferentes. Resulta increíble escuchar las intervenciones de uno y otro lado y darse cuenta de que no hay puntos de conexión por ninguna parte. Los discursos son tan diferentes que se diría que cada uno está hablando de algo distinto.
Sobre todo se pone de manifiesto una vez más lo que he comentado otras veces en este blog: el especismo hace invisible a sus víctimas. Los taurinos hablan de todo menos del toro. No hablan de su víctima. Hablan de economía, de puestos de trabajo, de pasión, de sentimientos, de ecología, de política… de cualquier cosa menos del animal por cuya liberación está luchando la otra parte del debate.
Como ejemplo de lo mucho que se puede leer por ahí en medios protaurinos: “los antitaurinos van de ‘mamá, toro pupa’”. Esto es lo que tienen que decir estos señores sobre el daño que causan.
Los idiomas diferentes que hablan taurinos y antitaurinos son también los que hablan especistas y antiespecistas. Todos hemos tenido esta sensación cuando hablamos con quienes viven desde el profundo abismo que separa al humano de los demás animales. El problema es que estos idiomas no se aprenden en una academia, ni se dominan con un diccionario. Parafraseando al Principito, son idiomas que sólo se entienden con el corazón. Y el corazón de muchos parece estar oxidado. Pero, por el bien de las víctimas, estamos condenados a entendernos.
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33 Comments
Dhyan on March 24th, 2010
Hola, jeandenitz. Tu teoría entonces, si he entendido bien, es que el ser humano es superior al resto de las especies, y puede hacer con los demás individuos del planeta lo que le plazca.
De ello derivo entonces dos hechos:
- Mmm… tú eres… humano, ¿verdad? ¡Qué casualidad, la especie superior que manda sobre las demás es la tuya! ¡Enhorabuena, Jeandenitz! Por supuesto, debo atribuir esta coincidencia al más espúreo de los azares.
- Si apareciera una fuerza de otro planeta superior a la humana, supongo que te someterías de buen grado y aceptarías tu destino sin quejarte, tanto si te trocean para comerte como si te utilizan para hacer dolorosos experimentos o para lo que sea. De lo contrario, estarías siendo terriblemente incoherente.
Lo único que estás defendiendo, jeandenitz, es la ley del más fuerte siendo tú el más fuerte. Lo demás son florituras dialécticas. Lo único que es una paranoia intransigente es aprovecharse del más débil para someterlo. Si te crees superior, demuéstralo.
Un saludo.
jendeanitz on March 24th, 2010
Estoy diciendo totalmente lo contrario: sois vosotros los que considerais al hombre superior a los animales. Según vosotros el hombre al poseer moralidad y compasion no debe hacer lo que hacen los demas animales que es comerse unos a otros.
No hay nada moralmente indigno que un hombre coma animales si lo hace sin crueldad. Si yo cazo un animal libre adulto no soy ningun asesino.
Y vuestro discurso animalista sin el ecologismo se torna bastante depredador, de hecho.
Respuestas Veganas on March 24th, 2010
jendeanitz dice: “considerar que al hombre como único animal moral que no debe comer a sus semejantes animales es una paranoia intransigente.”
Y somos el único animal moral que prohibe en sus leyes civiles comerse a niños, la violación, el canibalismo, etc.. ¿te parece también “una paranoia intransigente”?
Argumento: “Los animales se matan unos a otros, no hay nada malo en que nosotros también lo hagamos”
http://www.respuestasveganas.org/2006/08/argumento-animales-se-matan-unos-otros_7916.html
jendeanitz dice: “Otra cosa es luchar contra las granjas y mataderos capitalistas donde reina la crueldad.”
Deberías explicar antes por qué no es malo matar a un animal de otra especie (sufra o no sufra) y en cambio sí que lo es matar a un animal de su misma especie por las mismas razones.
Argumento: “No es malo explotar o matar a un animal, lo importante es hacerlo sin que sufra”
http://www.respuestasveganas.org/2006/11/argumento-es-malo-explotar-o-matar-un_8142.html
jendeanitz dice: “Pero considerar a un hombre que caza en un ecosistema sano o come una gallina de su propio corral como un asesino es una intransigencia que solo puede partir del prejuicio de considerar al hombre como un igual a los animales pero superior a ellos por su capacidad de compasion.”
No hay nada malo en que alguien sea superior en capacidad de compasión a otro individuo, todo lo contrario, a más compasión mayor humanidad. Ser superior en una característica no implica el derecho a matar a quienes son inferiores en dicha característica.
Argumento: “Los humanos somos superiores, por eso podemos usar a los animales”
http://www.respuestasveganas.org/2006/10/argumento-humanos-somos-superiores-por_3668.html
jendeanitz dice: “No hay nada moralmente indigno que un hombre coma animales si lo hace sin crueldad. Si yo cazo un animal libre adulto no soy ningun asesino.”
Entonces tampoco lo hay en matar a alguien de tu propia especie, porque si dices que sí la hay ¿en qué te basas para hacer dicha diferenciación?
Argumento: “Los animales de otras especies son diferentes a nosotros, por esta razón podemos explotarlos y matarlos para nuestro beneficio”
http://www.respuestasveganas.org/2006/11/argumento-animales-de-otras-especies_6533.html
En cada link te rebato en profundidad cada idea que has planteado en tus dos comentarios.
Saludos.
Dhyan on March 24th, 2010
Gracias Respuestas por tus ídem
Jeandenitz, hay dos excusas para seguir manteniendo una actitud especista:
- el humano es superior a los demás animales, y por tanto hace con ellos lo que quiere.
- el humano es igual a los demás animales, por tanto se los puede comer igual que algunos animales se comen a otros.
El primer argumento lo he comentado en mi anterior comentario (valga la redundancia).
El segundo, está basado también en una falacia. No estamos diciendo que seamos superiores, sino que tenemos una facultad para decidir que otros no tienen. Una araña no puede elegir su menú, un guepardo tampoco. Tú y yo sí podemos. Nadie te obliga a comprar restos de animales para comértelos. Y si lo haces estás causando daño. Tenemos la facultad de decidir si causamos daño o no lo hacemos. Es así de sencillo.
El argumento “matar para comer es justo” sería cierto si viviéramos en la época de las cavernas. Hoy en día millones de personas se alimentan causando el menor daño posible, sin participar en una industria que mata millones de individuos capaces de sentir y causa un inimaginable sufrimiento. No eres un animal carnívoro que vive en la sabana. Eres un ser humano en el siglo XXI. Decide cuán ética quieres que sea tu vida. Y échale un vistazo a los argumentos de Respuestas Veganas, que son bastante esclarecedores también.
Un saludo.
jendeanitz on March 28th, 2010
Vuestros argumentos son emocionantes y muy interesantes. Comparto la mayoria de ellos. Pero sigo sin entender vuestro absolutismo moral que parte del axioma moral ” carne es asesinato”, equivocado en mi opinión.
No puedo hacer una crítica absoluta a la gente que tiene animales en sus pequeñas granjas o a la carne ecológica o al indigena que caza en la selva. No veo ningún problema en ello.
Francisco González Benito on March 28th, 2010
Es muy sencillo Jendeanitz. La cuestión es si la tortura y el asesinato, son moralmente aceptables en algunos casos o no.
Para unos, por ejemplo, hay muy pocas excepciones, pongamos de muestra: matar a un mosquito que les puede picar por la noche, haciendo una intepretación muy amplia de la legítima defensa. Para otros, las excepciones llegan a ser casi la regla general y admiten como aceptables moralmente, incluso la tortura y el asesinato masivos de disidentes políticos de la misma especie humana.
Desde la actitud de un jainista a la actitud de un genocida ruandés, hay un amplio abanico de posibilidades morales para elegir; y el punto en el que nos situemos, le dice a los demás en que medida hemos evolucionado como personas.
En mi opinión, avanzar éticamente como individuos y como Sociedad, pasa por reducir cada vez más, las excepciones admisibles con respecto a la tortura y el asesinato.
paporrubio on March 28th, 2010
Tienes razón Dhyan, por primera vez la sociedad se da cuenta de que el animalismo y el ecologismo son cosas diferentes, que pueden existir ecologistas taurinos y carnívoros, y que, aunque nos duela mucho la destrucción del planeta, ningún animalista priorizaria la defensa del medio ambiente cuando urge la liberación de seres sensibles eclavizados.
La reflexion de jendeanitz me parece muy interesante, efectivamente el hombre es un animal omnívoro, el mas destructivo y poderoso, así lo formó la evolución de las especies, desde el punto de vista de la naturaleza no hay nada que reprocharse si aceptamos la ley del mas fuerte como base para el desarroyo de la vida.
El problema surge cuando hace su aparición la ética, invento de los humanos, que obliga a seguir unas pautas de conducta hacia otros humanos y, nosotros creemos, hacia otros seres y su entorno. La ética obliga a cosas como la justicia, la piedad, el respeto, cosas ajenas a los otros animales que pueden devorarse unos a otros con total inocencia.
Es muy compleja la cuestion, si dejamos de matar para comer, efectivamente nos estaremos alejando de nuestro instinto animal natural para entrar en un estadio “superior” que nos hará diferentes a los otros animales que no pueden elegir un cambio de dieta conscientemente.
Pienso como jandeanitz que lo peor no es matar para comer, lo peor es utilizar otros seres como materia prima para comida, la aberración de las granjas intensivas.
He conocido grupos humanos y animales viviendo en casi total armonía, vacas y gallinas alimentados espléndidamente, libres en el campo, protegidos de sus depredadores naturales, disfrutando de sus crias, cuidados en sus enfermedades etc. a cambio los humanos se apropiaban de sus huevos y leche, y despues una muerte rápida.
La industrialización de la alimentación humana nos llevó a la absoluta barbarie.
Francisco González Benito on March 28th, 2010
La barbarie ya estaba previamente y también lo está, desde luego, en esas situaciones “modélicas” que planteas. La prueba de que también eso es inaceptable moralmente, la encontramos en que ninguno de nosotros, aceptaría que trataran a nuestras madres, como a esas vacas y gallinas.
Dhyan on March 28th, 2010
Hola a tod@s, os dejo un día sol@s y ya me llenáis esto de comentarios
Jeandenitz, parece que te impacta mucho la frase “la carne es asesinato” y que te llamen asesino. Bien, en primer lugar nadie debería llamarte asesino, yo desde luego no lo haría. Respecto a que la carne sea asesinato, indudablemente no procede de animales muertos por muerte natural, sino que han sido matados para ello. La única razón por la que negar el status de asesinato a esa palabra sería porque la reservas exclusivamente a seres humanos, pero en ese caso estás cayendo en una discriminación arbitraria. Si todos los animales -no solo los humanos- son capaces de sentir y les importan sus vidas y tienen interés en conservarlas, ¿por qué solo matar humanos es asesinato?
Lo demás es cuestión de grados, como dice Francisco. Evidentemente mejor criar bien a una vaca y matarla con el menor dolor posible que hacerlo en granjas industriales. Al igual que es mejor matar a alguien de un tiro limpiamente que hacerlo después de torturarlo durante horas. Si hay que elegir entre dos males, mejor elegir el menor de los males, pero lo mejor será elegir un bien, y no el mal, no crees?
Paporrubio, ahora no estoy tan seguro de lo que escribí aquí, estoy mirando las noticias sobre la manifestación de hoy en Madrid y veo que se usa todavía con profusión la palabra ecologista. Pero en fin, también se usa la expresión “defensores de los animales”. Creo que nos costará un poco “hacernos mayores”, pero poco a poco lo estamos consiguiendo. Al menos muchos hablan de “antitaurinos” y no de ecologistas.
El otro tema que mencionas es muy complejo. Pienso que no podemos escudarnos en el “comoemos carne porque somos animales” precisamente por lo que dices: porque hemos inventado la ética. Al menos, hemos desarrollado una ética (otros animales tienen la suya) que impide ciertas cosas y que nos obliga a unos determinados comportamientos respetuosos. Y como bien dices, si somos consecuentes con esa ética, debemos extenderla a otros individuos que, aunque no sean de nuestra especie, tienen las mismas cualidades relevantes a la hora de ser respetados que nosotros.
Un saludo
Leo on March 31st, 2010
Completamente de acuerdo con el artículo; habrá un precio muy alto, que acabarán pagando los toros, si los antitaurinos no realizan un verdadero esfuerzo por mejorar el proceso de decodificación y encodificación, abandonando posturas agresivas, y por tanto indefendibles, como posturas radicalizadas y por tanto incomprensibles. Pragmatizar el discurso es una responsabilidad que pocas personas están asumiendo, y repito, el precio de dicho error lo pagarán los animales.
Dhyan on March 31st, 2010
Hola Leo, no sé a qué te refieres por pragmatizar pero creo que los antitaurinos ya están haciendo lo que deben y hablando exactamente de lo que deben hablar: de ética y de respeto. Y de la víctima, que es de quien nunca hablan sus verdugos. Lo cual no obsta para que también haya que hablar de otras cosas para llegar a acuerdos.
Un saludo.
Laura on April 1st, 2010
Me ha gustado mucho tu articulo. Es verdad lo que tú dices que los taurinos y los antitaurinos parece que están hablando idiomas diferentes.Cuando en algunos las minimas cualidades de la compasión no se han desarrollado y domina el egoismo, la indiferencia, las ilusiones distorsionadas de una conciencia medieval, tenemos a a gente hablando a niveles diferentes.
Primero creo que los asi llamados taurinios deben aprender a definirse claramentte porque están flotando en la confusión.’A mi me gustan los toros!… Es que los toros me encantan!…’ Muy curioso!! Porque a mi me gustan los perros pero jamas assistiria a un espectaculo donde los maltratan y tampoco compraria entradadas para apoyar un negocio asi. Me parece importante que definan sus preferencias: los toros no les gustan, lo que les gusta es asisitir al maltrato de los toros! Muy triste realidad de un ser humano, pero si tanto orgullo y satisfacción les genera, que por lo menos la reconozcan tal como es.
Hace siglos el ser humano necesitaba conocer a las otras especies y dominarlas. El toreo es un juego de dominación animal medieval. El dia de hoy ya conocemos muy bien a las otras especies y aprendemos a protejerlas. Hablamos de un nuevo ser humanio, o no?
Y hasta cuando habremos evolucionado tanto que no ya necesitaremos comer carne, estamos desarrollanso tecnicas para que el animal sufra lo menos posible al sacrificarlo. Queda mucho camino por recorrer, pero mientras el maltrato del animal como forma de entretenimento la rechazamos. Que hay de malo en esto?
Y a los que a traves del maltrato de este animal inocente experimentanun espectaculo de la vida y de la muerte,les diria que las pasiones que describen son sus propias ilusiones distorsionadas y abismos emocionales. Sin la orquesta y el ruido de la gente salvaje y subnormal se podrian oir los gritos de dolor del toro, que ademas no es ningun bravo que quiere luchar, tal como lo pinta la imaginación enferma de algunos, si no que está encerrado en esa plaza, provocado, atacado. No se le deja otra opción. Es feria o domingo y unos seres humanos quieren pasarselo bien con su agonia.
En fin, si algunos quiren vivir al borde de la vida y sentir la muerte, les recomiendo que dejen de maltratar animales inocentes…Pueden practicar deportes extremos, salvar vidas humanan y animales, alquilar video juegos,etc.
Asi que deben empezar a buscarse formas sanas de entreteniminento que España tiene mucho que ofrecer en lugar de torturar animales inocentes. Les toca educar sus instintos bestiales y que lo hagan sin musica y trajes tradicionales que se están convirtiendo en disfrazes para el placer de ver animales maltratados. Ademas el disfrutar de la violencia es un enfermedad.
Llevamos siglos prohibiendo los oficios que ejerecen crueldad como forma de entretenimiento. Se llama progreso!
Leonardo Anselmi on April 1st, 2010
Hola Dhyan, gracias por tu reflexión:
“Pragmatizar” quiere decir asumir contenidos que no estamos dispuestos a estudiar. Me refiero a leer los blogs taurinos, asumir su lenguaje, conocer sobre la liturgia taurina, leer sus libros, en definitiva “saber de qué se habla cuando se habla de toros”, ya que ni son asesinos ni son peores personas que nosotros, simplemente tienen un motivante para ejercer su especismo, y ese motivante no es más miserable que el del cazador, pescador o visitante de zoos. Debemos conocer ese motivante si queremos combatirlo. Lo hay. Existe. Y es diferente de aquel que come carne, va al zoo o se compra pieles.
“Pragmatizar” quiere decir asumir la sociedad y olvidar el individuo. No centrarse en si las personas son mejores o peores por asistir a los toros, sino en si la sociedad es mejor o peor porque existan las corridas de toros.
“Pragmatizar” quiere decir “no entrar al trapo” en los debates innecesarios, y no caer en la trampa del purismo argumental.
Y por último “pragmatizar” quiere decir diseñar la estrategia de comunicación en relación a lo que “se puede conseguir” y no en relación a lo que “se pretende conseguir”.
Hablar del animal, de la ética, la compasión o el respeto no es suficiente, necesario sí, pero no es suficiente. Hay que hablar de sociedad.
Un saludo,
Carles Marco Morellón on April 1st, 2010
Dhyan, excelente reflexión la tuya. Efectivamente creo que de esta ILP hay que aprender. Como muy bien dices se ha conseguido un debate social jamás alcanzado con ninguna otra acción. ¿El motivo?, tal vez, y digo tal vez, es porque la acción se ha desarrollado siguiendo los cauces socialmente establecidos.
Las performances están bien, colgar carteles en la plaza o invadir el ruedo también, pero, ¿como lo percibe la sociedad?, como un ataque a aquello legalmente establecido, como un acto de rebeldía impulsado por rebeldes.
Sin embargo la ILP es una acción legal jurídica y socialmente aceptada. Es querer cambiar la legalidad desde la legalidad. Un camino más complejo y difícil de llevar a buen puerto que cualquier acto entendido socialmente como rebeldía, pero seguro que mucho más efectivo y socialmente bien visto.
Esto cambia la percepción que una parte de la sociedad puede tener de los antiespecistas y animalistas. Esto es lo que más temen, por ejemplo, los taurinos, tener delante alguien a quien no pueden descalificar por su forma de actuar indolente y rebelde.
No quiero decir con ello que siempre haya que actuar así, pero estará bien empezar a pensar que las instituciones políticas y legislativas están ahí para algo más que para dar de comer a un buen número de políticos aferrados a su sillón. Tal vez la lucha haya que plantearla en dosis similares en la calle y en los despachos, con camiseta y con americana, con gritos y con educados diálogos.
Tal vez haya que empezar a pensar que se puede conseguir tanto a más con estrategia política que con acciones impactantes. Que el “totoresismo”, el tot o res (todo o nada), no es la mejor de las propuestas, que se puede dar un paso hoy, para dar dos mañana, porqué estamos ante una carrera de fondo, una carrera que tal vez nuestros nietos, o sus hijos, culminarán.
Dhyan on April 2nd, 2010
Hola a todos y gracias por las interesantes reflexiones que aportáis a este nuestro humilde blog. Empezaré respondiendo a Leonardo.
Creo que la ILP catalana, de la cual creo que tú eres uno de sus “padres”, es un buen ejemplo de lo que dices: diseñar una estrategia según lo que se puede conseguir y no según lo que se desea conseguir. Y creo que tenéis muchas posibilidades de conseguirlo.
También coincido contigo en que es absurdo criminalizar a quien acude a las corridas de toros, como lo sería criminalizar a los cazadores, a quienes llevan pieles o a quienes comen animales. Son diferentes formas de ejercer una actitud especista.
Respecto a saber “de qué se habla cuando se habla de toros”, estoy de acuerdo en que sea importante conocer ese submundo para poder combatirlo mejor. Pero no desde luego en meternos en su dialéctica, pues eso no nos llevaría a ningún sitio. Eso sería meternos en debates innecesarios, como dices.
Si en este artículo digo que hablamos idiomas diferentes, la solución no es desde luego que quienes defendemos el respeto cambiemos al idioma de quienes no lo hacen para empezar a hablar de bravura, casta o la pasión de hacer una verónica.
Estamos condenados a entendernos, para ello quienes defendemos a los animales debemos primero estar informados, segundo diseñar estrategias adecuadas y tercero no entrar en el error de criminalizar y agredir verbalmente. Pero desde luego tendremos que hablar de ética, respeto y fisiología animal, porque esto no lo van a hacer quienes hacen de la tortura un espectáculo, y porque, aunque sea difícil, este idioma es el que debe ser entendido. Porque ahora mismo ese idioma no lo habla casi nadie, y debido a ello sufren y mueren millones de animales.
Dhyan on April 2nd, 2010
Hola Carles, estoy de acuerdo contigo, la lucha por la defensa de los animales deberá ejercerse desde diferentes ámbitos, y esta ILP nos ha enseñado que la lucha legal puede ser efectiva en algunos ámbitos de la explotación animal.
Creo que la batalla legal puede librarse en ámbitos en los que es realista plantearla. Estos ámbitos serían aquellos en los que, de una parte, se cuenta con un importante apoyo social, y de otra, existen posibilidades legales de conseguir mejoras reales y efectivas para las víctimas.
Evidentemente la tauromaquia es uno de esos ámbitos, si no “el ámbito” por excelencia para el cual la batalla legal presenta mejores posibilidades de victoria. En este sentido la ILP me parece una iniciativa inmejorable.
Con todo, la estrategia de la desobediencia civil sigue siendo un arma efectiva a la que no deberíamos renunciar. Los asaltos al ruedo han provocado también un importante debate y han sacado a la palestra de la actualidad la realidad de la tauromaquia. Al igual que otras formas de desobediencia civil como los rescates abiertos, los asaltos a las pasarelas o las investigaciones encubiertas, como la que acabamos de publicar en Equanimal sobre los visones.
No olvidemos que recientemente hemos sabido por el Centro de Investigaciones Sociológicas que el movimiento animalista es uno de los mejores valorados socialmente en España. Aquí entran también las formas de desobediencia civil no violenta que, a día de hoy, cuentan con la simpatía de buena parte de la población -aunque no de toda, lógicamente.
Como bien dices, los políticos tendrán que hacer algo para ganar sus abultados sueldos, y en ese sentido la batalla legal habrá que plantearla en los momentos en que sea efectivo hacerlo. Siempre he defendido que la estrategia para lograr la liberación animal nunca puede ser una mono-estrategia, la sociedad es infinitamente diversa y diversos también habrán de ser los enfoques y estrategias utilizados.
Dhyan on April 2nd, 2010
Laura, gracias por tu interesante disertación sobre las emociones humanas y la tauromaquia. Coincido contigo en que este tipo de espectáculos surgen de un deseo de los humanos de sentir que dominamos la naturaleza y sus habitantes. Supongo que en otras épocas históricas el humano se ha sentido pequeñito ante el poder de la madre naturaleza y ha necesitado ejercer formas de poder sobre ella para superar su miedo a las fuerzas naturales. Posteriormente ha seguido este camino para alimentar su ego sintiéndose cada vez más el dueño y señor del planeta.
Este tipo de mentalidad puede comprenderse como digo en otras épocas, pero por supuesto no en ésta, en la que hemos visto a dónde nos han llevado nuestros devaneos dominadores: el planeta está enfermo, los recursos se nos acaban, las especies se extinguen y el hogar mismo que habitamos amenaza con desaparecer y engullirnos a nosotros con él.
Ahora la actitud no debe ser dominar y doblegar, sino cuidar y proteger, y así lo entiende cada vez más gente. Desgraciadamente no toda, porque los cambios para el ser humano ocurren muy lentamente. Aquellos que hablan de pasión con las corridas hablan de la pasión que da el sentirse dominador, dueño y señor de las fuerzas brutas, viendo al toro como personificación de esas terribles fuerzas naturales que antaño tanto temor nos causaban.
Por eso es importante quitar esa venda de los ojos y presentar la realidad como es: no necesitamos seguir dominando el planeta, ya lo tenemos bastante dominado y por culpa de ello lo estamos destruyendo, y el toro no encarna ninguna representación de las terribles fuerzas naturales, el toro es sólo una víctima muy asustada que trata de huir como sea de los tormentos que le están infligiendo. Y ese idioma es el que han hablado los comparecientes al Parlament y creo que es la forma de que esas vendas en los ojos vayan cayendo.
Francisco González Benito on April 2nd, 2010
Interesante aportación de Carles, al diferenciar entre dos vías de acción que pueden ser compatibles, a saber:
1ª) Transgresora y espectacular: que pone utopía, imagenes, colorido, calor, sabor, vida,pasión y fiesta en la reivindicación; una vía de la que no debe prescindir un ser humano completo y de la que dificilmente puede prescindir un español.
2ª) Política y jurídica: que puede proporcionar más triunfos de los que cabría esperar -como ya se vislumbra-, incluso para el abolicionismo y el veganismo, si acertamos al elegir los caminos, los métodos y las decisiones. En este sentido, quiero destacar la importancia que puede tener el correcto asesoramiento jurídico y la buena defensa legal de los activistas; pero también el trabajo teórico, científico y técnico para el cambio de perspectivas y de enfoques en la interpretación y aplicación de las normas. Pondré solamente un ejemplo de esto último: una argucia legal de la Derecha Política española (cambiando la palabra “personas” por la palabra “todos” en el artículo 15 de la Constitución), ha permitido atribuir un derecho fundamental (a la vida), a los fetos de varias semanas y su consiguiente protección legal, por absurda que sea. Ese mismo derecho fundamental puede ser extendido ya hoy a chimpancés, delfines y otros animales, parecidos a nosotros en vida intelectual, sentimental y social, sin tocar una letra de la Norma Fundamental, a poco que nos esforcemos en la argumentación jurídica, porque la base científica ya la tenemos (se pueden consultar las opiniones de Carl Sagan al respecto).
También interesantes las aportaciones de Leo, pero hay una frase suya que no puedo compartir: “posturas radicalizadas y por tanto incomprensibles”. Desde un punto de vista lógico, tal afirmación es una especie de “petición de principio”, un silogismo sin nexo causal o una conclusión sin razonamiento previo; pero es que además no es cierta. La huelga de hambre que llevó a la muerte al activista Barry Horne, sería una postura radicalizada, pero puede ser perfectamente comprensible para cualquiera: quería terminar con la atrocidad de la vivisección y dar su vida por una causa justa. Es decir: una cosa es lo “incomprensible” y otra cosa es lo “indesable para la mayoría de la gente”. Los ejemplos se pueden multiplicar y además, como la Historia es una realidad abierta y por hacer, en la que interviene la voluntad humana, incluso lo radical e incomprensible de ayer, es lo normal y comprensible de hoy; y así, la igualdad de derechos para las mujeres, que hace poco era una cosa tan radical como incomprensible, ahora es un objetivo de política gubernamental que incluye discriminación “positiva” para las mujeres. Por consiguiente, lo “radical” e “incomprensible” de hoy, puede ser lo “políticamente correcto” de mañana, si así lo queremos.
Leonardo Anselmi on April 2nd, 2010
Gracias Francisco por tu reflexión.
Debo decirte que, más allá de las teorías lógicas, lingüísticas y filosóficas, las posturas radicalizadas son difíciles de comprender por la sociedad, que no por sus individuos. Insisto en que debemos mirar hacia “la sociedad” como algo diferente a “la suma de sus individuos”.
El trato mediático, la reacción política, la variabilidad de la explotación tras esos actos o manifestaciones radicalizadas (pongo el caso de Jesús Mosterín en el Parlament, que desde mi óptica tuvo reflexiones irresponsables o inadecuadas, por radicales) tienen poco que ver con la interpretación individual.
Defiendo la idea de analizar los patrones sociales desde una ciencia sociológica, y no desde la extención de una ciencia psicológica desde el inviduo hacia la sociedad. Tendemos a extrapolar el “pensamiento individual sumado” a la “sociología”, y son cosas diferentes. Y mientras no cambiemos esa forma de pensar podremos seguir, con dificultad, cambiando individuos, pero no cambiar la sociedad.
Por eso entiendo que no compartas mi afirmación desde este punto de vista, porque simplemente estamos mirando lo mismo pero desde puntos de vista diferentes. Y no tenemos que estar necesariamente de acuerdo ni mirarlo todo desde el mismo punto de vista, simplemente te pido que comprendas que mis afirmaciones sobre los discursos radicalizados vienen motivados por el análisis de los resultados y reacciones sociales ante tales discursos, como ya mencioné antes, no por la comprensión individual y la sumatoria de ellas, forma de pensar que incluso pretende creer y hacer creer que la sociedad va de eso.
Gracias también Dhyan por tus comentarios. No descarto las acciones de desobediencia civil, aunque en estos casos me gusta dejar claro que rechazo de plano y condeno la acción directa violenta, incluso agresiva. Creo que no sólo debemos ser un movimiento pacífico y pacifista, además debemos demostrarlo (repito: además debemos demostrarlo). Desde una visión del branding del propio movimiento es totalmente incoveniente dar a entender lo contrario.
Por lo demás, respecto del mensaje, ahora no me queda claro tu artículo, o bien entiendo que se contradice con este último comentario, o, la opción probablemente más real, es que no lo comprendo.
¿Crees entonces que los antitaurinos estamos asumiendo el debate de forma correcta o crees que debemos seguir realizando esfuerzos por hacernos entender?
¿Podrías das ejemplos?
Un saludo,
Dhyan on April 2nd, 2010
Hola Leonardo, a veces es difícil explicarse y entiendo que puedan a veces parecer contradictorias las palabras del artículo con las posteriores de los comentarios.
El título de este artículo es aprendiendo idiomas, y eso defiendo, que ahora no podemos entendernos, pero que tendremos que llegar a conseguirlo. Y como he dicho, los defensores de los animales debemos seguir hablando del toro y del respeto hacia él, porque nadie más lo hace, y porque es nuestra obligación. Podemos y debemos diseñar estrategias efectivas de comunicación que sean lo más apropiadas posibles para su difusión en la sociedad, pero siempre manteniendo el núcleo ético de nuestra reivindicación.
Respondiendo a tu siguiente pregunta, creo que los antitaurinos lo hacemos mal cuando insultamos, cuando decimos que los taurinos son criaturas abyectas sedientas de sangre, cuando atacamos a los políticos (que son solo un reflejo de la sociedad), cuando nos centramos en la sieniestra maldad de las corridas. Y creo que los antitaurinos lo hacemos bien cuando explicamos que el toro no es una bestia salvaje sino un animal asustado que desea huír, explicamos su fisiología, explicamos las consecuencias de clavar en su cuerpo toda una serie de objetos y cómo le afecta y por qué siente dolor (como han hecho el veterinario J. Enrique Zaldívar y otros) y finalmente pedimos respeto por un individuo capaz de sentir.
Con respecto al debate que tienes con Francisco, debo decir que apruebo plenamente las palabras de Mosterín, como he expresado en otras entradas de este blog. Cierto es que son afirmaciones difícilmente asumibles por al menos un importante sector de la sociedad. Pero no es menos cierto que, si no comenzamos a decirlas ahora, ¿cuándo lo haremos? Como bien apunta Francisco, también hace tiempo era inasumible decir que hombres y mujeres eran iguales. Incidir en la comparación entre los intereses de los individuos (no entre los propios individuos) es algo que debemos hacer. Esta comparación es la filosofía que subyace a muchas de las reivindicaciones, por ejemplo los actos en los que la gente se desnuda y se pone unas banderillas en la espalda. Es ponernos en el lugar del animal, y compararnos, no con él, pero si su dolor con el nuestro. Eso es meter el dedo en el centro de la llaga, lo cual sin duda provoca gran escozor y malestar. Pero para curar una enfermedad es preciso primero padecerla.
Leo on April 2nd, 2010
Bien, comprendo lo referente al mensaje y lo comparto. Siendo así siempre hemos estado de acuerdo.
Respecto a Mosterín, volvemos al punto inicial. Individualmente algunas personas habrán reflexionado, pero también lo habrán hecho con Terricabras o Bilbeny; socialmente las reacciones tienen sus propios patrones y aquel que no los conoce comete errores. Sé que apoyaste el discurso de Mosterín en este blog, y no entré a opinar porque mis razones para pensar diferente en este sentido me obligarían a, para defender la postura, desvelar enfoques estratégicos en un blog abierto, cosa que para la ILP no sería beneficioso. En cualquier caso, cabe recordar que la mayor parte de los activistas que apoyan el modelo de la conscienciación “one to one” no apoyaron la ILP en un primer momento (y todavía hoy, incluso la evidencia, siguen sin apoyarla). Las razones eran variadas, entre ellas se habló de que el antitaurinismo acerca personas al veganismo y que por tanto sería mejor no acabar con las corridas de toros, o que se gasta demasiada energía en una campaña para beneficiar a pocos animales, entre otras. Considero normal que se puedan tener esas ideas simplificadas puesto que no se tienen en cuenta las dinámicas sociales como hechos independientes, que en absouto son simples.
Probablemente nos encontremos ante una situación similar, donde seguimos analizando la reacción social como la sumatoria de las reacciones individuales, y personalmente considero que eso es un grave error. La prensa es un elemento de vital importancia, su influencia, su subjetividad, hacen que los individuos se vean obligados a pensar de determinada manera para seguir perteneciendo a determinados grupos. Esos grupos son sociales, políticos, económicos, pero ante todo son grupos y no son ni más ni menos trascendentes dentro de la sociedad por tener dos miembros más o dos menos. En cambio los individuos sí son diferentes por pertenecer a un grupo más o a un grupo menos. Insisto en que nos equivocamos al intentar transpolar posicionamientos individuales hacia los hechos sociales.
Que Mosterín haya sido efectivo y moralmente correcto, no quiere decir que haya sido oportuno, adecuado, responsable, inteligente o estratégico. Si la comparecencia de Mosterín hizo que se perdieran votos en los parlamentarios catalanes ¿quién tiene a su alcance las herramientas para medir lo positivo o negativo de su discurso?¿Sería positivo perder la ILP por el hecho de que hayamos hecho reflexionar a una cantidad X de personas?¿Cuántas son esas personas?¿Cuántas personas tendrían otra reflexión si se gana la ILP y cuántas si se pierde? Los detonantes reflexivos de una acción de este tipo son una consecuencia inevitable de una acción de este tipo, pero en absoluto pueden ser tomados como “el objetivo” de una acción de este tipo.
No veo que tenga mucho sentido defender el discurso de Mosterín sin haber medido los resultados del mismo. Todos los resultados del mismo.
En cualquier caso debe quedar claro que no discuto la lógica de su discurso, no es un problema de texto sino de contexto.
Saludos,
Dhyan on April 2nd, 2010
Hola de nuevo Leo, gracias por tu interesante disertación sociológica. Ya había leído tu comentario a Francisco sobre la diferencia entre sociología individual y social, y en realidad yo también me estoy refiriendo a la sociedad en su conjunto, y también, al igual que tú, pienso que las dinámicas sociales son algo tremendamente complejo.
Pero precisamente por eso, voy más allá de un análisis a corto o medio plazo, como me da la impresión que tú haces. Es decir, admito incluso que a corto o medio plazo pueda haber consecuencias negativas. Pero creo que a largo plazo no lo serán. Dicen que una mentira a fuerza de repetirse acaba convirtiéndose en verdad. Cambiemos mentira por “verdad no aceptada socialmente en un momento dado” y la frase será, si cabe, más certera.
Tienes razón en que si por culpa de las palabras de Mosterín no saliera adelante la ILP, sí que podríamos decir que han causado más daño que bien. Supongo que eso nunca podríamos saberlo porque sobre los votos de los diputados pesarán muchas razones y cada uno/a tendrá las suyas. Pero creo que no va a ser así. Quizás fuera del Parlament las palabras de Mosterín puedan haber causado mala aceptación social debido a la deformación de las mismas a través de los medios de comunicación y/o del boca a boca. Pero dentro del propio recinto parlamentario y para quienes pudieron escucharlo de primera mano, y pensando sobre todo en aquellos diputados que, inicialmente, puedan presentar una actitud neutral o favorable hacia la prohibición de la tauromaquia (los taurinos declarados de todas formas iban a votar negativamente), creo que el señor Mosterín se explicó con la suficiente claridad como para no causar malentendidos extraños.
Un saludo.
Carles Marco Morellón on April 4th, 2010
Dhyan, ciertamente el movimiento animalista ha salido muy bien parado en las encuestas del CIS, sin embargo ello incluye a todo el movimiento, y no tengo elementos suficientes de juicio para saber cual sería el resultado si se fragmentase la encuesta por grupos, poniendo, por ejemplo, a aquellos que efectúan liberaciones en un grupo diferente a aquellos que son voluntarios en un refugio de animales de compañía.
No pretendo afirmar que la liberación de animales sea negativa, pero sí decirte que tengo dudas razonables respecto al balance final, socialmente hablando, de tales acciones.
Yo hace poco más de un año que he pasado de ser un amante de los animales, a ser un defensor activo de sus derechos, hace menos de un año que inicié mi tránsito hacia el veganismo, y además me dedico “no profesionalmente” a la política municipal, en consecuencia no tengo un perfil que pueda adolecer de vicios inherentes a una lucha prolongada por la igualdad animal. Quiero decirte con ello que seguro que todavía me queda mucho por aprender respecto del movimiento animalista, pero sin embargo, y también precisamente por ello, todavía soy capaz de tener una visión un tanto distante; más cercana a la que pueda tener un ciudadano común no involucrado en esta lucha.
Es por ello que soy reacio a todo aquello que socialmente pueda ser percibido como una rebeldía extrema, como un abandono de las reglas de juego socialmente establecidas. Mira los okupas, rebeldes por antonomasia, en que lugar han quedado precisamente en la encuesta del CIS, todavía peor parados que las asociaciones políticas, que en los tiempos que corren ya es decir.
Creo que hay distintos grados en las acciones y su respuesta social. Hacer una performance, en este país, no es mal percibido, se trata de una nota de colorido que es en términos generales positiva. Asaltar el centro de una plaza de toros o irrumpir en un desfile de moda, tienen un grado leve de transgresión que creo es aceptable para la inmensa mayoría de ciudadanos, pero todo aquello que implique actuar sobre una propiedad ajena es percibido como una grave transgresión de las normas. La propiedad privada es sagrada en occidente. Y aunque nos resistamos como animalistas a admitir que un visón o un cerdo, puedan ser propiedad (en el sentido mercantilista) de alguien, de momento, y mientras no cambie la sociedad, todavía es percibido así y todavía está así legalmente contemplado. En consecuencia todo acto que conlleva la, digamos, apropiación o liberación indebida de una propiedad privada, ya sea un bien inmueble o un animal, está muy mal vista por la sociedad.
Seguro que dentro de un tiempo, más largo que corto por desgracia, estas acciones serán vistas como lo que son en esencia, es decir, un acto valiente, llevado a cabo por personas de buena voluntad, amantes de los animales, éticas, con principios y con coraje, pero es que lo que ahora pesa y puede influir en la sociedad, es aquello que esta percibe en este momento.
Muy diferente es el trabajo de investigación sobre las granjas de visones que, aunque implique introducirse en una propiedad privada sin permiso, no causa daño económico directo a los propietarios, y deja al descubierto la extrema crueldad de este tipo de negocios, algo que la sociedad sí está en condiciones de comprender, sobre todo si ve las imágenes y tiene un mínimo de empatía hacia los animales. Honestamente creo que este trabajo de investigación sí puede propiciar cambios de actitud, o hacer despertar a muchas conciencias dormidas.
Coincido contigo y con Francisco en que la lucha hay que librarla tanto en los despachos como en la calle, que todo suma, todo es necesario. Pero hay que ir con mucho cuidado en no sobrepasar la línea que separa lo socialmente aceptado o permitido, y aquello que la gente puede llegar a entender como un atentado a las más elementales normas de convivencia. El rescate de un animal puede llevar aparejado un retraso en la liberación (legal) de otros muchos. Es mi humilde e inexperta opinión, y no pretendo en absoluto molestar a nadie, pero tenía que decirlo tal y como lo pienso.
Yo también defendí en mi blog
a Mosterín y a Frassoni, porqué es evidente que su pública crucifixión fue un acto de demagogia interesada, sin embargo coincido con Leo en que si hubieran medido un poco mejor sus palabras, como hicieron por ejemplo Bilbeny, Terricabras y De Lucas, el sabor de boca hubiera sido mucho menos amargo y los medios taurinos hubieran tenido mucho más difícil, por no decir imposible, su furibundo y falaz ataque. Desgraciadamente las intervenciones no se hicieron ante el pleno del parlamento, sino ante una comisión en la que solo había uno o dos diputados de cada grupo, por lo que todos los demás diputados se enteraron de los debates por aquello que publicó al día siguiente la prensa. Así pues que les llegó de Mosterín o Frassoni: la sensación de que esos defensores de los animales confundieron los términos. Es falso, pero eso fue lo que les llegó.
Francisco González Benito on April 5th, 2010
Para Carles y Leo:
Sin dejar de valorar como positivos y constructivos, vuestros puntos de vista moderados y estratégicos, tengo que recordaros también que muchos juristas no consideran como jurídicamente obligatorias, las normas socialmente aceptadas, pero que sean injustas;, y hay motivos de peso para pensar así, como los siguientes:
1) La justicia es un elemento del Derecho. Ante normas injustas, sería mejor hablar de apariencia de Derecho o de utilización espuria y bastarda del mismo. Hace no mucho tiempo, el derecho de propiedad puro y duro, se aplicaba a los animales humanos (esclavitud), con todas las de la Ley. Pero sin embargo, esas leyes cambiaron, gracias a que hubo personas que dejaron de respetarlas y se atrevieron a desobedecerlas y a contravenirlas. Esto es: hubo pioneros que negaron el carácter de norma jurídica a las que repugnaban a una determinada concepción de la dignidad humana, incompatible con el tratamiento legal de las personas como cosas. No me cabe duda de que el siguiente paso en la Civilización, tiene que ser el reconocimiento, por lo demás ya evidente, de que los demás animales tampoco son cosas; y en consecuencia, será abolido el estatuto de propiedad sobre los mismos.
2) El Ordenamiento Jurídico español admite la objeción de conciencia, pues el Tribunal Constitucional ha entendido que forma parte del Derecho fundamental a la libertad ideológica (artículo 16.1 de la Constitución), sin necesidad de que haya una regulación específica. La objeción de conciencia, permitiría pues, a mi juicio, la no-aplicación de una norma obligatoria, para una persona concreta (un activista que libera animales, con daño en unas instalaciones), al obrar en cumplimiento de un deber inexcusable (para él) que constituye una causa de justificación legalmente exculpante, incluso de acuerdo con el propio Código Penal español vigente, sin necesidad de apelar a la objeción de conciencia.
3) La Verdad, la Razón y la Justicia, no se rijen por la regla de la mayoría. Hitler resultó elegido para gobernar por la inmensa mayoría del pueblo alemán, en elecciones libres; y eso no convierte en razonable, ni en justo (ni en jurídico), todo lo que decidió hacer como gobernante, pese a que viniera formalmente dispuesto como norma.
4) No conviene sobrevalorar a la sociedad por encima de los individuos concretos que la componen. Yo existo (me puedo tocar y oler), pero la sociedad no es más que una palabra, un concepto abstracto y fácilmente manipulable para cualesquiera propósitos. De hecho, las mayores barbaridades y las más grandes y absurdas tropelías se cometen en grupo, en sociedad, al calor de las costumbres, tradiciones y políticas, tribales, nacionales, religiosas, etc
Como bien observó Nietzsche, la demencia en el individuo aislado es extremadamente rara; pero en los grupos familiares, sociales, religiosos y políticos, es la regla general. ¿Acaso no lo estamos comprobando todos los días?
Carles Marco Morellón on April 5th, 2010
Francisco, seguro que tienes razón en tu planteamiento, y no creo que se trate, al menos yo no lo pretendía, de si jurídicamente determinados actos son o no condenables o punibles. Tampoco se trata de otorgar a la sociedad, como ente supraindividual, la razón absoluta en todo cuanto mayoritariamente piensen sus individuos, que no es otra cosa que lo que suele acabar legislándose. Evidentemente aquellos que pensamos que los animales no son objetos, y son necesariamente sujetos de derecho, podemos ser unos avanzados al pensar mayoritario de nuestro tiempo, pero no por ello carecemos de razón.
Sin embargo se me plantean diversas dudas respecto a tu planteamiento. Dices: “muchos juristas no consideran como jurídicamente obligatorias, las normas socialmente aceptadas, pero que sean injustas”. Y yo me pregunto, ¿que sean injustas para quien?, ¿para el individuo que las transgrede?, ¿para un colectivo?, ¿para el juez que las juzgue?. Es una norma socialmente aceptada que no se puede fumar en aquellos recintos en que está expresamente prohibido, sin embargo yo, como individuo, lo puedo considerar injusto, ¿ello me autoriza moral y jurídicamente a fumar en aquellos lugares donde está prohibido?.
El mismo ejemplo lo podría trasladar a la obligatoriedad de llevar abrochado el cinturón de seguridad en el coche, a respetar los límites de velocidad, o por ejemplo, a respetar la propiedad privada de un tercero. ¿Dónde está el límite?. Si se prohíben las corridas de toros, y un colectivo lo considera injusto, ¿tendrán derecho a seguir organizando corridas de toros?.
Yo no soy jurista, sin embargo entiendo que la sociedad se sostiene sobre normas y leyes. La mayoría son justas, aunque también las hay injustas. Lo que hay que hacer es cambiar las injustas, porqué si cada uno se salta aquella norma socialmente aceptada y respaldada por el ordenamiento jurídico que no considera justa, creo que la convivencia sería todavía más difícil.
Yo solo pretendía expresar mi sentimiento acerca de una actividad del movimiento animalista que creo no es ni entendida ni aceptada socialmente, cosa que evidentemente no es demasiado efectiva para concienciar y educar a la gente, más bien al contrario. Pero en cualquier caso, como comentaba, no deja de ser una opinión más de una persona que lleva poco tiempo en el movimiento, y entiendo que puedo estar muy equivocado. Tal vez soy muy moderado en mis planteamientos, pero creo que la moderación no es mala ni lenta, siempre que vaya acompañada de una buena estrategia.
Por otro lado tampoco creo que determinadas acciones más agresivas o directas impliquen necesariamente logros inmediatos o a más corto plazo. Cierto es que consiguen gran difusión mediática, pero lo que no tengo tan claro es que el resultado no sea precisamente un cierto rechazo social generalizado, en lugar de una empatía con la acción y los sujetos de la misma. Pero vaya, lo que no te voy a discutir es si jurídicamente existe soporte o no para tales acciones, no tengo los necesarios conocimientos legales.
Saludos y gracias por tus interesantes reflexiones.
Dhyan on April 5th, 2010
Hola Carles, respecto al comentario en que te dirigías a mi, te respondo:
Estoy de acuerdo en que si la encuesta del CIS hubiera fraccionado al movimiento animalista, sin duda alguna las protectoras y refugios se habrían llevado más puntos que quienes se dedican a liberar visones. Las acciones de liberación en centros de explotación, aunque me alegran el corazón cuando me entero de ellas, no las considero estratégicamente adecuadas por las mismas razones que tú mencionas.
En lo que atañe a otro tipo de acciones, los actos en la calle con “performances” pienso que sí están bien valorados porque revelan originalidad y creatividad y son una bonita forma de elevar la voz y llamar la atención sobre un problema. Aunque también es cierto que la cuestión de los desnudos poco a poco deberá ir sustituyéndose por otras formas de llamar la atención, creo que la hemos utilizado ya durante el suficiente tiempo como para pensar en dar paso a otras formas de actuaciones.
Y respecto a la resistencia civil no violenta, supongo que podrá generar un cierto rechazo hacia quienes apoyen los ámbitos de explotación concretos, por ejemplo para alguien aficionado a la tauromaquia no le causará buena impresión los ataques al ruedo, o para un cazador los sabotajes a la caza. Para el resto de la sociedad en principio “neutral” ante estas prácticas creo que aún no contamos con elementos de juicio para conocer el grado de aceptación con el que cuentan. Aún así se trata de actos que provocan debate y sacan a la actualidad las prácticas denunciadas, por lo que muy negativa tendría que ser la valoración social de estos actos para que su balance global fuera perjudicial.
En definitiva, de forma global el movimiento animalista está bien valorado, y eso es lo que debe importarnos a quienes deseamos su liberación. Que dentro del movimiento animalista haya sectores mejor valorados que otros es normal, pero si la media total es positiva, hasta ponerse en los primeros lugares, es evidente que los ámbitos bien valorados del animalismo superan con mucho a los mal valorados – lo cual no nos exime de autocrítica, sin duda, pero tampoco nos quita motivos para alegrarnos y para saber que no lo estamos haciendo tan mal.
Respecto a Mosterín, lástima que sólo hablara para una representación de diputados y no para todos. Espero como le dije a Leonardo que esto no haga daño a la ILP, y en todo caso sigo diciendo que ese tipo de afirmaciones (si bien en lugares y momentos menos “peligrosos”) son imprescindibles para remover conciencias.
Un saludo y gracias por tus interesantes participaciones en este blog.
Francisco González Benito on April 5th, 2010
En general estoy de acuerdo con tus comentarios, pero yo relativizaría un poco lo del rechazo social; cualquier postura minoritaria o incluso la propia minoría o cualquier diferencia, lo pueden generar. Si te metes en una cueva de asesinos y torturadores, a decirles que no están obrando bien, seguramente van a rechazarte. Algo así está pasando ahora en la sociedad española, con el tema de los animales. Personalmente soy partidario de llamar a las cosas por su nombre, aunque me llamen maleducado o antisocial y aunque con ello no consiga salvar ni a un solo animal más. Para mi, la Verdad tiene valor en si misma.
En cuanto a las cuestiones que me planteas, no queda más remedio que pensar, caso por caso, si es necesario. Habrá que salir a la palestra y discutir razonadamente lo que es justo y lo que no, con independencia de la Ley que haya vigente y con independencia de las leyes que quiera la gente o el Ministro del Interior, sin perjucio de cumplirlas, mientras se pueda presumir en ellas un mínimo de legitimidad. El conocimiento, la ilustración, el libre examen, el intercambio de ideas y el debate abierto entre todos los afectados, nos dirán a la larga que leyes tienen la suficiente legitimidad para ser respetadas. Pero este proceso de reflexión y de revisión, ya se viene haciendo a lo largo de la Historia por diferentes vías, jurídicas o no.
En realidad, son muchísimas las leyes que no se cumplen en España, incluso por los que las hacen, y no pasa nada, pese a que están aprobadas con todos los formalismos y pese a que teóricamente estamos en un Estado de Derecho. O sea que las dificultades de convivencia que planteas, realmente ya están ahí.
Descendiendo a casos concretos que señalas:
A)Una Ley debería prohibir que una persona drogue a otra contra su voluntad, ya sea con una jeringuilla o con un cigarrillo, y ya ves que no sucede así. Más bien ocurre que el Estado es un traficante de drogas que las subvenciona con grandes cantidades de dinero público y tiene el monopolio de la venta del tabaco.
b)El derecho fundamental a la vida, conlleva el derecho a la utilización del propio cuerpo, sin hacer daño a otros; pero sin embargo, se prohíbe y multa a las personas por no ponerse cinturón de seguridad, en vez de cobrarles los gastos sanitarios a ellos, en caso de accidente.
Como ves, dentro de la legalidad ya se dan los disparates y los absurdos, cuando no cosas peores. A veces la legalidad vigente, es el mejor sostén de la barbarie y la Historia de la Humanidad nos ofrece pruebas en número tan grande, como para aburrir y asquear.
De todas formas, me da la impresión de que con estilos, ritmos y tácticas distintas, en lo esencial compartimos planteamiento y objetivos comunes, por lo cual debemos felicitarnos (y además hoy es mi cumpleaños).
Un saludo.
Dhyan on April 6th, 2010
Francisco, es interesante tu ejemplo de si te metes en una cueva de asesinos y torturadores para decirles que no están obrando bien. Para hacer el ejemplo válido, habría que averiguar cuál es la forma mejor de salvar a las víctimas de quienes viven en esa cueva. Si seguimos el paralelismo con la realidad, la única forma de salvarlas es convencer a esos asesinos y torturadores de que depongan su actitud y liberen a sus víctimas. En ese caso, tu aseveración de que la verdad tiene valor en sí misma se vería cuestionada. Es cierto que la verdad tiene valor en sí misma. Pero si dicendo esa verdad no consigues nada para las víctimas o incluso pones aún más difícil su liberación, habrá que buscar estrategias acerca, al menos, de cómo presentar esa verdad.
Esto nos lleva al tema que tantas veces hemos tratado en este blog, tanto yo como mi compañero bloguero Koke. Si queremos salvar/ayudar a los animales tendremos que aprender a utilizar eficazmente la comunicación, y eso implicará a menudo que no podamos decir lo que nos gustaría decir. Porque decir lo que nos gustaría decir tendrá un efecto positivo para nosotros – nos hará sentir mejor – y quizás, como mencionas, para el concepto de Verdad en abstracto. Pero no para los animales.
Un saludo y feliz cumpleaños
Carles Marco Morellón on April 6th, 2010
Dhyan, totalmente de acuerdo contigo. La desobediencia pacífica es un arma de gran valor, y si no que se lo pregunten a Gandhi. Coincido contigo en todo, incluso en lo de los desnudos. Y es cierto, al margen de acciones que puedan restar soporte social a los animalistas, el resultado global de la encuesta del CIS es más que bueno, y de ello nos hemos de alegrar y congratular enormemente.
Francisco, me quedo con tu último párrafo y lo hago mío. Compartimos plenamente objetivos y debemos felicitarnos por ello. A ti doblemente por ser tu cumpleaños, así es que muchas felicidades de corazón.
A ambos me gustaría simplemente hacer un comentario. Ya les gustaría a los taurinos, a los cazadores, a los peleteros, a los granjeros industriales y a muchos otros sectores que masacran animales, tener en sus filas tantas personas como llevo conocidas en poco tiempo, capaces de pensar y argumentar con absoluta claridad mental. Creo que el movimiento animalista puede felicitarse también por ello.
Saludos!
Francisco González Benito on April 7th, 2010
En total sintonía con lo expuesto, solamente quiero matizar que cuando hablé de llamar a las cosas por su nombre, me refería a una opción personal que prefiero para mí, es decir: la que más me gusta o mi favorita; pero no es la única opción que defiendo para Equanimal y/o para el Movimiento Animalista en general. Lo que sí me gustaría, por lo menos, es que también tenga cabida esa opción, en tal Asociación y en dicho Movimiento.
A veces también, resulta difícl calcular cuanto daño se evita a los animales o cuanto beneficio se les hace, no diciendo toda la verdad. Por lo cual, en caso de duda, opino (personalmente, no como Equanimal) que siempre será mejor decir más y mayores verdades, porque además de valer en si mismas, pueden tener un influjo moralizador general en Sociedad.
Por otra parte, cuando digo que la Verdad tiene valor en si misma, para mí; no estoy diciendo que tenga un valor absoluto, ni que sea el valor más importante, ni que deba prevalecer sobre otros valores, como el Bien o la Felicidad.
Gracias por vuestras felicitaciones, aunque no soy muy aficionado a cumplir años. Espero que me sirvan, al menos, para ver como trabajamos juntos, cambiando la situación trágica en la que viven y mueren tantos millones de seres vivos.
leonardoanselmi on April 21st, 2010
Francisco, apuntas:
“4) No conviene sobrevalorar a la sociedad por encima de los individuos concretos que la componen. Yo existo (me puedo tocar y oler), pero la sociedad no es más que una palabra, un concepto abstracto y fácilmente manipulable para cualesquiera propósitos. De hecho, las mayores barbaridades y las más grandes y absurdas tropelías se cometen en grupo, en sociedad, al calor de las costumbres, tradiciones y políticas, tribales, nacionales, religiosas, etc
Como bien observó Nietzsche, la demencia en el individuo aislado es extremadamente rara; pero en los grupos familiares, sociales, religiosos y políticos, es la regla general. ¿Acaso no lo estamos comprobando todos los días?”
Estoy en absoluto desacuerdo con todas las afirmaciones de este punto 4), tanto en conjunto como cada una de sus conclusiones por separado. En cualquier caso, para entenderlo mejor, y al ser que estas planteando conclusiones y no sus razonamientos previos (das por hecho que eso es así) ¿podrías explicar de qué supuestos partes para hacer esas afirmaciones?
La frase de Nietzsche, si me lo permites, no debería ser utilizada para todo lo contrario a lo que Nietzsche pretende demostrar con ella.
Por un lado planteas que lo importante es el individuo, y que debemos restar valor o importancia a la cuestión sociológica, y por otro lado pones una frase de un pensador que ha mantenido (incluso en este frase) de que el problema real está justamente allí, en la sociedad.
Y JUSTAMENTE Francisco, mi opinión personal en este sentido (reflexiva, pero personal), se encamina a pensar que el mayor error que han cometido algunos movimientos sociales, incluyendo el nuestro, es pensar que cambiaremos la sociedad (sólo) a golpe de cambiar individuos. Las estrategias para cambiar la sociedad y cambiar sus individuos son diferentes, pero siempre DEBEN ser complementarias, NUNCA excluyentes, NUNCA paralelas, SÌ sinergéticas. Ambas por separado están condenadas al fracaso. Ésta es mi opinión personal.
Y lo que no es subjetividad sino evidencia, es que NO es la sociedad la que se adapta a sus individuos, sino que EXISTE un MÉTODO (más o menos deliberado, más o menos tácito) para que los individuos se adapten a la sociedad. Estamos hablando de una inercia ancestral en el modelo metódico educativo y neurolingüístico. Un modelo que funciona solito, se autogestiona a sí mismo, y que entre otras cosas (algunas positivas y otras negativas) trae implícito lo que algunos llaman (o llamamos, aunque es un término del que no me gusta abusar) especismo.
La cultura no tiene vida propia, la sociedad tampoco, es verdad, pero nada de eso es importante al momento de analizar las leyes científicas que la rigen. Excepto que sigamos afirmando, ya casi sin soporte argumental, que se puede cambiar la sociedad con un marketing one to one. El especismo, por ejemplo, precede a todos los seres humanos. Ya nos está esperando al nacer, al costado de la cuna, para ir siendo introducido (si es que nuestros memes no lo traen ya) a medida que vamos creciendo y debemos ir asumiendo ciertos valores y ciertos comportamientos “normales”.
La estructura ¿qué piensas de ella? ¿Qué haremos con la estructura social y comercial de la cosificación? ¿Le leeremos a Tom Regan o a David Sztybel? El cambio que los hombres quieren necesita una estructura que lo haga posible. ¿Hubiera sido posible la abolición de la esclavitud humana antes de la revolución industrial?
Tendríamos que hablar de Leyes, “normalidad”, estructura e infraestructura y superestructura, de instituciones y confianza, de educación social (que no individual, aunque también, claro), de copia, de contagio, de repetición, deberíamos entender la sociedad desde la visión de las leyes físicas para comprender la teoría de conjuntos, para comprender la resistencia, el peso específico, lo volatil de los grupos, lo pétreo de los grupos, los límites de los grupos, la atracción entre ellos, etc, etc, etc.
Por lo demás, me ha encantado el debate. Hay temas que no puedo seguir comentando, pero estoy de acuerdo con muchos de los “acuerdos” a los que se ha llegado. Enhorabuena por el blog!
Francisco González Benito on April 21st, 2010
Respeto el desacuerdo tuyo con el apartado 4), pero ahí se dan razones que no rebates (ni siquiera niegas que yo me pueda tocar, y tampoco niegas el mayor volumen y gravedad de la barbarie grupal o social, por ejemplo). El resto de tu argumentación no la veo clara, incluyendo la interpretación que haces con respecto a Nietzsche.
La idea que intento transmitir es la siguiente: aunque la socialización del individuo tenga siempre una carga de violencia que nos toca padecer, hay un excedente de tortura y de locura injustificada que debemos y podemos resistir por nuestro bien, en defensa propia y en defensa de los demás (Humanismo y Animalismo), ya que nos jugamos la vida y la salud en ello, no solo nosotros sino millones de seres vivos. Y esa es una batalla individual inexcusable para el cambio social que tiene que librar cada sujeto, pues opino como Gandhi que la forma en que cambia el mundo exterior comienza por uno mismo (tú primero tienes que ser el cambio que quieras ver fuera en la Sociedad); lo que aplicado al Movimiento Animalista, significaría que cuando cada individuo se haga vegano, la sociedad entera será finalmente vegana, sin necesidad de habernos ocupado de las estructuras.
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jendeanitz on March 24th, 2010
No comulgo con la superioridad moral de los antiespecistas. Esta claro que los espectaculos taurinos son una salvajada que ninguna coartada moral puede justificar. Pero considerar que alimentarse de carne es asesinato es ridiculo desde cualquier punto de vista moral; considerar que al hombre como único animal moral que no debe comer a sus semejantes animales es una paranoia intransigente.
Otra cosa es luchar contra las granjas y mataderos capitalistas donde reina la crueldad. Pero considerar a un hombre que caza en un ecosistema sano o come una gallina de su propio corral como un asesino es una intransigencia que solo puede partir del prejuicio de considerar al hombre como un igual a los animales pero superior a ellos por su capacidad de compasion.