Archive by Author

A las 12

Que el mundo es una mierda lo tengo claro hace mucho tiempo, demasiado quizás, y digo demasiado porque ello me ha vuelto un ser poco simpático con según qué realidades y una revoltosa impaciente con la acuciante necesidad de despertar conciencias… a veces, de pequeña, mi madre me llamaba “Calimero†porque una de mis frases más repetidas era: “pero esto no es justo!†y, que me llamase “Calimeroâ€, como al negro pollo vagabundo de dibujos animados con medio cascarón por sombrero que no cesaba de repetir “es una injusticia!â€, no mejoraba las cosas, pero las reafirmaba.

12 personas imputadas, 3 de ellas sufriendo prisión, arrancadas de sus vidas porque sí, arrancadas de sus amigos, sus familias, sus espacios, sus intereses, sus casas, sus trabajos, de sus amigos no humanos…  porque… ¿pensó algún explotador en que ellos sí se preocupan por los otros animales y algunos comparten con ellos sus vidas? Estoy segura que no, porque un explotador sólo los ve como su dinero, por su interés, su ganancia, su lucro, para conseguir sus objetos/posesiones/trastos… no ve el amor, no ve el respeto, no ve lo justo, lo digno, lo auténtico, la vida… sólo ve sus miserables objetos de valor añadido por una sociedad que avala con obsolescencia programada todo lo absurdo, mezquino, sucio, asqueroso y repugnante que le da valor de compra-venta a su mísera existencia y necesita obtener más beneficios para no romper la cadena de lo innecesario, no sea que, por romper esa cadena, le caiga una maldición encima y se vea reflejado en el espejo de Dorian Grey…


Read more

Mi primera vez

Descubrir cosas por primera vez puede tener efectos devastadores sobre aquello que creíamos o ignorábamos. Mi primera vez resultó una suma de complejidades que aún me están construyendo como individua y fue cuando, en vez de un amasijo de “algoâ€, descubrí un trozo de alguien en mi plato, una enorme lengua de ternera que se suponía que yo debía meter sobre la mía, y masticar.

Yo tendría unos ocho años, la ternera no lo sé pero, por lo que he sabido después, seguramente era más criatura que yo, o igual pertenecía a una vaca que ya no daba suficiente leche como para ser económicamente rentable para su explotador, y era mayor que yo. La verdad es que no me importa la edad que tuviese, sí me importa la finalidad con la que la hicieron nacer: usarla, explotarla y matarla. Nadie tuvo nunca en cuenta lo que ella quiso.


Read more