Cuento de navidad

Ahora que las navidades terminan -para llevar un poco la contraria- vamos a contar un cuento. Érase una vez X, joven vegetariano que acudía a un lugar donde celebraría su cumpleaños con sus amigos. Para tal evento había estado cocinando unas sabrosas croquetas, hechas con ajo, cebolla, pimiento, harina de maíz y leche de soja. Las croquetas veganas eran una de sus especialidades y estaba orgulloso de ellas, por eso le complacía en extremo compartirlas y se recocijaba pensando en la cara de satisfacción de sus amigos al degustarlas.

Al día siguiente, mientras se dirigía a su destino, a la salida del metro lo abordó el mendigo Y. “Tengo hambre. Dame algo para comer” le espetó. El “algo” que el mendigo requería no era seguramente lo que nuestro protagonista iba a darle.  En aquel momento, con dos “tupper” llenos de croquetas, la cartera bastante castigada y en medio del bullicio de la salida del metro, X no se lo pensó dos veces. Abrió la bolsa que llevaba, y sacó uno de los tupper. Lo abrió ante las narices del mendigo y le dijo: “¿Tienes hambre? Aquí tienes para comer”.

Y se quedó mirando a estupefacto aquella fuente de croquetas veganas. Durante 2 ó 3 segundos se mantuvo perplejo, hasta que de pronto, sin mediar palabra, tomó el tupper, sacó una de las croquetas y comenzó a engullirla.

X siguió su camino sin mirar atrás. A su fiesta de cumpleaños iba sólo con la mitad de las croquetas. Pero había hecho una buena acción, ¿no?

El tiempo fue pasando, e Y consiguió salir del bache en el que estaba metido. Con las enseñanzas que había recibido en el centro social pudo encontrar trabajo. Gracias a éste pudo con el tiempo alquilar un piso y abandonar la mendicidad. Encontró pareja y tuvo dos hijas. Pero hubo algo que Y no olvidó. Aquellas croquetas, ofrecidas por un desconocido aquel día que se moría de hambre, no sabían como las demás. Su sabor era distinto al de todas las demás croquetas que había probado. Pero no sabía por qué. ¿Sería por el hambre que tenía? ¿O serían de algún tipo especial? Poco podía imaginar que si aquellas croquetas eran diferentes, era porque estaban hechas con ingredientes vegetales, ingredientes obtenidos sin crueldad. Pero Y nunca había oído hablar del veganismo ni podía imaginar que exisitieran croquetas cocinadas sólo con productos vegetales.

Pasó el tiempo, y a Y se le conocía como “el viejo de las croquetas”. Recorría todos los bares y restaurantes de Madrid, siempre pidiendo una ración de croquetas. Esperaba que algún día encontraría croquetas como las de aquella vez. Pero nunca las encontró que supieran igual. Incluso las pocas veces que viajó al extranjero, siempre pedía croquetas en aquellos lugares donde comía. Tomó croquetas de muchos tipos diferentes, pero ningunas sabían como las de aquel día.

Cuando cumplió 80 años celebró una fiesta con su familia. A la fiesta acudieron sus hijos y nietos. Y estaba muy agradecido a la vida por haber salido de aquel bache que lo llevó a pedir en la calle y haber podido salir adelante. Sentía que su vida había merecido la pena, y se sentía rodeado de una familia maravillosa. En aquel cumpleaños recibió muchos regalos. Cuando le llegó el turno a una de sus nietas, una adolescente de 14 años, le tendió una misteriosa caja. Cuando la abrió, cual no sería su sorpresa al ver… ¡croquetas!

Su nieta le habló: “Abuelo, como no tengo dinero, y sé que te gustan mucho las croquetas, este es mi regalo para ti. Y como soy vegetariana, estas croquetas no llevan ingredientes animales. Están hechas con leche de soja y verduras. De todas formas, ¡espero que te gusten!”

“¿Qué quiere decir “sin ingredientes animales”? ¿No llevan jamón, ni pollo, ni atún?”

“No, ni tampoco leche de vaca. Están hechas con leche de soja”.

Y pensó “qué croquetas tan raras”. Pero estaban hechas con amor, y su nieta lo miraba cariñosa y muy orgullosa de sus croquetas. Mientras, por cierto, su hermano mayor se reía de ella, “¿cómo le van a gustar al abuelo esas croquetas vegetarianas tuyas tan raras”?

Y mandó callar a su desvergonzado nieto y tomó una de las croquetas. Mientras empezaba a masticarla, las lágrimas empezaron a rodarle por sus gastadas mejillas. “¡No puedo creerlo!” – exclamó con la boca todavía llena.

El resto os lo ahorraré porque soy poco amigo de los finales pegajosos y almibarados. Pero seguro que lo podéis imaginar…

Ah por cierto, este cuento no es autobiográfico… bueno, al menos a partir del quinto párrafo ;-) .

Si encuentras este contenido útil, puedes enlazarlo en tu web, blog o perfil social. Es muy sencillo, copia y pega el código que tienes debajo (Ctrl+C para copiar). Y obtendrás un enlace como este: Cuento de navidad

14 Comments

Encarna Llor Mourente  on January 8th, 2010

Si es que están buenísimas y son sabores difíciles de olvidar, si los omnívoros se abriesen a las comidas veganas disfrutarían de sabores diferentes y excelentes, que además sientan estupéndamente. Ahora cuando me preguntan, ¿pero sólo comes verdura?, les digo que vengan una semana a mi casa a ver si como yo más variado que ellos, hahahahaha.
Ahora os comento una receta de croquetas de aguacate que están exquisitas. Primero rehogo cebolla, le añado 2 aguacates en trozos pequeños dejando que se cocine poquito y machaco los aguacates. Después se añade harina, dos cucharadas soperas colmadas más o menos, dejando que se cocine ésta un poco a fuego lento, removiendo para que no se pegue como con cualquier bechamel. Y lo que queda es añadir bebida de soja poco a poco también hasta que adquiera la consistencia necesaria. Se deja enfríar, se hacen formas de croqueta y se pasa por leche de soja y pan rallado. Dejadlas enfríar antes de comer que si no podeis quemaros la lengua!!! :P

batman  on January 8th, 2010

la historia es falsa, salvo que madrid tuviera metro hace 55 años si el mendigo del metro luego se caso tubo hijos y nietos y cuumplio los 80 años hablamos de que provo las cocretas con unos 25 años con lo cual esta historia no es mas que un cuento made in equanimal

Dhyan  on January 8th, 2010

Hola Encarna, gracias por tu receta, habrá que probarla! Y gracias por tu consejo, aunque me temo que los más glotones se seguirán quemando la lengua ante unas croquetas recién hechas.

Hola Batman, efectivamente se trata de un cuento made in equanimal, muy acertada descripción. Como escribo al final se trata de una fantasía solo en una pequeña parte real. Y por cierto, Madrid tiene metro desde 1919, es decir hace ya más de noventa años. Por lo que nuestro protagonista podría haber tenido incluso bisnietos ;)

Macarena  on January 8th, 2010

Yo hago las croquetas con harina de trigo,cebolla,leche de soja,sal y el relleno de pimiento morrón o champiñones o soja texturizada fina.Nunca conseguiré que mi padre las pruebe ni lo conseguiré.Buaaaaaaaaaaa

Alessandro Zara Ferrante  on January 9th, 2010

Batman, por tu ortografía deduzco que aún estudias en primaria, y por eso no te han dado historia de España, y no sabes desde cuando hay Metro en Madrid. Espero que tu pruebes las croquetas vegetales antes de que cumplas los 25 años.

Dhyan: como estoy más cerca de los ochenta que de los veinte este cuento sí me sacó las lágrimas :-)

Macarena: no pierdas las esperanzas

Encarna: muy buena tu receta, sé que a ti todo te queda riquísimo :-)

Kresku  on January 9th, 2010

Kreskokretas:
1. Champiñón rallado + calabacín rallado +
+ tofu troceado. Todo ello a partes iguales.
2. Añadir sal y especias a tu gusto.
3. Aparte mezclar harina de garbanzo con agua, importante que no quede excesivamente líquido.
4. Mezclar todo.
5. Añadir pan rallado a la mezcla para engordarla, y si tienes, almendra molida.
6. Da forma a las croquetas, y pásalas por un plato de pan rallado hasta cubrirlas.
7. Échalas en una sarten con aceite muy caliente después baja un poco el fuego.
8. Una vez estén hechas, ponlas sobre papel absorvente de cocina, para eliminar el exceso de aceite.

Dhyan  on January 9th, 2010

Hola Kresku. No me queda clara la receta de las kreskroketas que propones. Me ocurre lo mismo que con la receta de Encarna. Por más que las leo, algo no me encaja. Me temo que al final tendréis que hacerme una demostración práctica…

Francisco González Benito  on January 9th, 2010

Además de buena gente, Dhyan tiene talento literario y en encima se atreve con la cocina.

Macarena  on January 9th, 2010

los viejetes ya no cambian.Es mejor informar a la gente joven. Además yo prefiero preocuparme de la gente insana(nazis,hardliners9 que ensucian el buen nombre del veganismo antes que de bombardear a la gente con “hazte vegan@.Si me bombardearan a mí con “házte omnívora me parecería un HORROR.Yo no quiero hacer a l@s demás animales humanos lo que no quieren que hagan conmigo.Lo que más me gusta del cuento es que ni el primero que le da la croqueta ni su nieta le dan la charla.

Macarena  on January 9th, 2010

Batman, por tu ortografía deduzco que aún estudias en primaria, y por eso no te han dado historia de España, y no sabes desde cuando hay Metro en Madrid. Espero que tu pruebes las croquetas vegetales antes de que cumplas los 25 años
Y éso que tu naciste en una ribera del Arauca,vibrador,vecchio bambino.XDDDDD

Luvi  on January 9th, 2010

Batman, subnormal inculto, el metro de Madrid tiene 90 años, comenzó a funcionar en 1919.
En tu pueblo de endogámicos solo usáis la cabeza para partir ramas.

Encarna Llor Mourente  on January 9th, 2010

Dhyan tu lo que quieres es que te las cocinemos para no hacerlas tú, jajajajaja, te he pillado, a ti te salen igual que a nosotros o mejor, no ves que gracias a ti existe el hombre de las crocetas?! Mua, mua, mua y requetemua. No todos para ti eh, reparte alguno entre las vidas que cohabitan contigo.

VOLUNTAD DE ACERO  on January 13th, 2010

BATMAN deberia cambiar su apodo a BADMAN, por comentario e intención completamente malintencionada y para colmo pésimamente documentada.

Kresku  on January 17th, 2010

Dhyan: prometo hacer una demostración, si tú pones el vino.

Luvi 1 – Batman 0

Deja un comentario

Puedes rellenar tus datos en el formulario de la izquierda o sino loguearte con tu cuenta de Facebook.