¿Cuestión de libertad?
La libertad es una de esas palabras que se nos suele quedar grande y dejar un regusto algo pastoso en la boca, como cuando se come un plato con demasiado aceite. Sobre todo a algunos parece que se le atraganta de vez en cuando, por ejemplo cuando se utiliza para defender cosas tan dudosas como la tauromaquia. La Iniciativa Legislativa Popular presentada en el parlamento catalán para abolir la verguënza nacional está levantando mucha polvareda, y ahora un grupo de personalidades han firmado un manifiesto “por la Libertad”.
Concretamente “por la Merced y por la Libertad”, suponemos que en su sempiterno intento de unir tauromaquia con cultura (a pesar de haberles repetido mil veces que los tiros no van por ahÃ). Personajes defensores de la tauromaquia se han echado las manos a la cabeza viendo la prohibición de la tauromaquia como un atentado contra la libertad.
Cuando hablamos de libertad, es importante recordar que la libertad ha estado, está y debe seguir estando supeditada a la moral. El dicho popular “tu libertad termina donde empieza la mÃa” expresa este concepto a la perfección. Si la libertad estuviera por encima de la moral, entonces el mundo en el que vivimos no tendrÃa sentido. Cualquiera podrÃa matar, robar, violar o herir a otros impunentemente, porque lo importante serÃa la libertad de cada uno, y si alguien decide matar o robar, deberÃa poder hacerlo. Si la libertad fuera el valor supremo, este mundo serÃa un caos inhabitable.
Ejemplos de esto podemos verlo también en otros aspectos como la investigación cientÃfica, por ejemplo clonar humanos al parecer ya está reconocido que es perfectamente factible, pero es algo que casi nadie admitirÃa. O podrÃamos remitirnos a la polémica entre la Iglesia y los partidarios de la experimentación con células madre.
Pero es de suponer que los taurinos no son tontos. Es de suponer que quienes defienden tan vehementemente la libertad son consciente de la primacÃa de la moral. ¿Por qué se aferran entonces a la defensa de la libertad? Nos da la clave uno de los firmantes del manifiesto mencionado “Resulta increÃble que tengamos que dar razones de por qué una manifestación artÃstica no debe ser abolida”. Asà es, para ellos se trata de una manifestación artÃstica. Para ellos no existe el concepto de un individuo privado de su libertad y asesinado. Sólo existe un espectáculo.
El problema no es la libertad. Como en todos los casos en los que surgen debates por la cuestión de los demás animales, lo que hay de fondo es siempre lo mismo: la distinta consideración moral de quienes no son humanos. Un animal no es un individuo. Un animal es “sólo un animal”. Los taurinos pueden hablar de la libertad, porque para ellos sólo hay dos tipos de actores en esta representación: los que son partidarios de las corridas de toros, y los que no lo son. Otro de los firmantes, el presentador Pedro Piqueras, lo expresa asà de bien: “a nadie se le obliga a ir a los toros”. Los animales, en este caso los toros, son simples extras de su pelÃcula.
El problema del especismo es que hace a los animales invisibles. Los especistas rodean a los demás animales de un manto de oscuridad y simplemente no los ven. Los taurinos no ven el abuso del toro, sólo ven un espectáculo y gente a quien le gusta y gente a quien no. Los defensores de la experimentación animal también hacen invisibles a sus vÃctimas, y cuando hablan sólo mencionan ventajas o inconvenientes de la experimentación para los humanos. Los defensores del consumo de carne igualmente ignoran en su argumentación a aquellos a quienes comen, y normalmente hablan sobre cuestiones de salud (humana) y factores económicos relativos a la agricultura y la ganaderÃa.
Por eso es muy difÃcil hablar con defensores de la tauromaquia o con cualquiera con mentalidad especista. Por eso es primordial en primer lugar encender la luz que durante tanto tiempo hemos dejado apagada, y ver a los demás animales. Y entender que están ahÃ, que son capaces de sentir placer y dolor, que maldita la gracia que les hace que los metan en una plaza y los toreen, o en una jaula de un laboratorio, o en un cubÃculo de una granja. Que tienen el mismo interés en vivir sus vidas que nosotros en vivir las nuestras. Que no se trata de equiparar “animales con personas”, se trata de equiparar intereses. Y tienen intereses aquellos que son capaces de sentir.
Señores pro-taurinos, pueden llenarse la boca de libertad cuanto deseen. Pero en Equanimal seguimos insistiendo en que no es cuestión de libertad. Es cuestión de respeto.
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15 Comments
Carles Marco on December 19th, 2009
¿Este es el manifiesto con el que se nos iba caer la cara de vergüenza?
Rosa Gil, Presidenta de la Plataforma para la Defensa de la Fiesta, nos avisó hace algún mes que iba a aparecer un manifiesto, y cito textualmente, “de personas de valiosa valÃa cultura y de peso internacional para que en el momento oportuno digan dónde está esa Barcelona abierta a todos para ver si se les cae la cara de vergüenza a los polÃticos que tenemos por estos pagos”.
Con todos mis respetos para los “ilustres†firmantes del mismo, y para Rosa Gil, que piensa que todos los polÃticos que están en contra de la tauromaquia son, y cito sus palabras, “unos chupaculos, una indecencia de personajes, y unos polÃticos de mierdaâ€, este manifiesto anunciado a bombo y platillo, no solo no es vehÃculo para que a nadie se le caiga la cara de vergüenza, sino que demuestra de una forma clara y contundente la falta de argumentos de los que adolecen los aficionados a la tauromaquia.
Estoy convencido de que entre los firmantes del manifiesto habrá verdaderos aficionados a la tauromaquia, otros que defienden fundamentalmente intereses económicos, pero también habrá aquellos que han sido inducidos a una cruzada en pro de la defensa de las libertades. ¿Hay alguna cruzada más emblemática que la defensa de la libertad?.
Pero que nadie se engañe, aquà no están defendiendo la libertad de los esclavos, ni la del sufragio universal, ni siquiera la de un pueblo oprimido, lo que aquà se está defendiendo es la libertad de una minorÃa para poder continuar con la transgresión del sentimiento ético y la moral de una mayorÃa.
Prohibir, “un verbo que tan a menudo nos ha venido de fueraâ€, como reza el manifiesto. Pero que esta vez llega de dentro, de las mismas entrañas de la sociedad civil catalana. Más de 180.000 personas de todas las profesiones, estatus sociales, credos y colores, se movilizaron en contra de lo que consideran una barbarie totalmente anacrónica, un atentado a la ética, y una crueldad contra un ser vivo totalmente innecesaria.
Entre los, uno arriba uno abajo, 277 firmantes que según Rosa Gil son “personas de valiosa valÃa cultural y peso internacionalâ€, podemos encontrar todo tipo de profesiones, entre las que abundan los empresarios, abogados y médicos, pero donde también encontramos algún cocinero, auditor de cuentas, diseñador gráfico, oficial de notarÃa, funcionario, jugador de balonmano, ganadero, interiorista, agente de viajes, industrial, logopeda, comerciante, viticultor y otros oficios igualmente respetables, pero que distan mucho de ser de gran peso internacional. La valÃa cultural ya dependerá en mayor medida de la formación de cada individuo, no necesariamente de su profesión.
Desgraciadamente no se recogieron los datos profesionales de los centenares de miles de personas que firmamos la ILP. Sin embargo baste decir que al margen de aquellos que han sido las caras de la ILP por tratarse de personas muy conocidas, han firmado también un buen número de médicos, abogados, empresarios, filósofos, profesores universitarios, jueces, artistas, cocineros, funcionarios, y también taxistas, amas de casa, parados, cajeros de supermercado, en definitiva, personas que independientemente de su peso internacional o su valÃa cultural, forman el tejido de la sociedad catalana y tienen tanto que decir como cualquier otro catalán.
No pretendo restar importancia a ninguno de los firmantes del manifiesto, pero se trata de 277 personas. Menos de 300 personas que tienen el peso que intrÃnsecamente tienen 277 frente a 180.000, ni más ni menos. Supongo que hasta esa cifra han podido llegar en estos meses que llevan preparando el manifiesto.
Los firmantes tal vez hayan olvidado que las peleas de perros y gallos están ya prohibidas en Catalunya por la propia ley catalana, al igual que fumar en determinados espacios, o conducir sin cinturón de seguridad, y tantas y tantas cosas. Porque la prohibición forma parte de la ley y de la propia democracia. Porque cuando los derechos colisionan entran en vigor las prohibiciones. Y aquà estamos discutiendo sobre dos derechos o libertades confrontadas, la del que quiere gozar y disfrutar con un espectáculo público, y la de aquel que considera al citado espectáculo algo vergonzoso e indigno de nuestra sociedad.
A los firmantes del argumento de que “cada vez que la libertad de alguien se ve negada o limitada, la libertad de todos pierde peso, se debilita, se empequeñeceâ€, me gustarÃa preguntarles cuan pequeña sienten su libertad por el hecho de que yo no sea libre de circular sin el cinturón de seguridad, o de fumar en un espacio público. A ellos, especialmente a los abogados y juristas firmantes, les quiero decir que yo he aceptado las prohibiciones como algo natural que lleva implÃcita la propia democracia, ¿serán ellos tan demócratas como yo?, o prefieren el argumento de hágase lo que yo digo y no se prohÃba lo que a mà me gusta.
Muy escasos de argumentos andan cuando anuncian con tanto esmero un manifiesto repleto de vaguedades e inconsistencias. De palabras grandilocuentes sobre lo que consideran que es Barcelona, como si Barcelona dejase de ser libre, ciudad abierta, ciudad de todos, o metrópolis europea, por el hecho de dejar a un lado un espectáculo que avergüenza a la mayorÃa de sus ciudadanos.
Una cosa es cierta, y es que tras leer el manifiesto, no solo no se me ha caÃdo la cara de vergüenza, sino que mis convicciones han quedado intactas, y en cierta medida incluso reforzadas.
Carles Marco
Regidor PSC|Ajuntament Sant Cebrià de Vallalta
Macarena on December 19th, 2009
Me jode que a mi padre no le pueda quitar su obsesión por los toros,pero tiene 80 años y,tristemente,las personas mayores no cambian.Me podrÃa comprar un libro que explicara como lavar el cerebro sibilinamente,pero me parecerÃa justo éso que critico en las sectas.En fin,que lo mÃo es complicado.
LETY on December 19th, 2009
GRACIAS… Pocas veces he leido palabras tan sabias. No se puede explicar mejor el concepto de LIBERTAD
José Manuel on December 20th, 2009
Los argumentos, las razones se acaban, mejor dicho, no existen, por eso tienen que recurrir a declaraciones grandilocuentes, acuden a la libertad como si la tortura fuera algo a lo que se pudiera optar. Fiesta, cultura, tradición son palabrerÃa utilizada para intentar sostener lo insostenible, es una auténtica vergüenza nacional: http://cyranobergerac.wordpress.com/2009/12/15/la-verguenza-nacional-no-a-las-corridas-de-toros/
Dhyan on December 20th, 2009
Gracias Carles por tus acertadas palabras y tu tiempo. Has dado en el clavo respecto a la libertad que dicen defender. Barcelona y toda Catalunya serán sin duda espacios de libertad y progreso cuando no se permita torturar a otros para diversión de unos pocos.
Núria, he visto tu blog y me ha hecho llorar la foto del búfalo en la ceremonia esa zulú. No quiero pensar por lo que pasará ese animal. Es increÃble la inmensa cantidad de sufrimiento que causamos a los demás animales por razones totalmente arbitrarias e indefendibles.
Como bien decÃs ambos y coincidmos todos, se nos recorta la libertad en multitud de ámbitos, por ejemplo no se permite fumar en muchos lugares ni conducir sin cinturón de seguridad, etc. Pero eso no son ataques a la libertad, eso son concesiones que debemos hacer cuando convivimos juntos en este planeta millones de individuos y debemos crear un marco de protección y justicia para todos.
Hay que tener en cuenta también que los firmantes del manifiesto por la libertad también mencionan, unos abierta y otros sigilosamente, que la cuestión antitaurina tiene que ver con el antiespañolismo o el secesionismo de Cataluña. Una forma bastante tendenciosa y malintencionada de desviar el debate, pues como dice Núria, a los defensores de los animales no conocemos banderas, sólo la del respeto y la justicia.
Gracias también Lety por tus palabras y Jose Manuel por el enlace a tu artÃculo. Todos estos artÃculos están provocando un intenso debate, y este debate es necesario! Gracias a tod@s por vuestra contribución.
paporrubio on December 20th, 2009
Dheyan, Carles, Nuria, despues de leeros nada queda por decir, lo habeis expresado magistralmente.
Está claro que se trata de un recurso “a la desesperada” porque al no tener argumentos siempre queda bien apelar a la libertad. Como si fuera posible que una sociedad minimamente civilizada pueda tener libertad para torturar, animales humanos o no .
Que el tema está muy politizado seguramente es cierto, lo que no es capaz de ver Montilla y otros diputados taurinos es que la abolición de la “fiesta nacional” les va a dar un rendimiento excepcional en imagen positiva de Catalunya hacia el exterior, imagen de pais civico, culto, ético y por suerte para ellos los primeros en la penÃnsula Ibérica.
Enhorabuena.
Voluntad De Acero on December 21st, 2009
Si el tema esta politizado o no, es obvio. Todo es polÃtica, y que la masacre de animales sea defendida, financiada y fomentada institucionalmente es también, una cuestión de polÃtica.
Por ello, es preciso extender información, y acciones por una polÃtica que incluya más fundamentos pro derechos animales y veganos, más militante en todos los ámbitos.
En este caso, en el frente parlamentario, es obvio que a mayor coherencia en la postura personal y colectiva de quienes defiendan la ILP mayor será la dificultad de rebatirla por parte de sus adversarios polÃticos o sociales, que hoy en dÃa apelan a una “libertad” sin argumento alguno. Una libertad que ellos mismos reprimen intentando que la cuestión siga igual y ni siquiera llegue a un patético debate confusionista “toros sÃ, toros no”. ¿Libertad? LIBERACION ANIMAL
Francisco González Benito on December 21st, 2009
Busquemos punto de encuentro en las posturas ahora enfrentadas en el debate:
Toros sÃ, torturadores y asesinos de cualquier especie no.
Libertad sÃ, pero para todos los seres vivos.
Espero que nadie se oponga a este compromiso, pues en caso contrario, es obvio que se colocarÃa junto a los torturadores, los asesinos y los liberticidas.
Juancho on December 21st, 2009
España ha pecado durante mucho tiempo de dar los toros a conocer como el summum de la la idiosincrasia hispana por excelencia. Ahora los extranjeros identifican españa=toros. El gobierno deberÃa apostar por una imagen de españa sin toros, una alternativa de marca. Los paÃses al fin y al cabo, también son marcas que vender, y sobre todo si viven del turismo como este. Y la marca española si le quitas los toros y las castañuelas se queda en ná. Hace falta arrojo, señores. Y creatividad.
Carles Marco on December 22nd, 2009
Dhyan, gracias a tà por tu excelente escrito. Creo que es una lección magistral de lo que es el respeto que algunos parecen desconocer por completo. Un saludo!
Ana M. on December 26th, 2009
JurÃdicamente, el argumento de la supuesta restricción de la “libertad” individual es fácilmente rebatible. Lo que queda demostrado es que no tienen otro lugar desde donde sostenerse.
Les dejo el ensayo: Tauromaquia o del perfeccionamismo del sadismo, artÃculo muy difundido hace años por el hoy autor de este blog: http://www.anima.org.ar/liberacion/animales/tauromaquia.html
Saludos a todos-
Dhyan on December 27th, 2009
Gracias por el enlace a tu interesante artÃculo, Ana M. Ciertamente el argumento de la libertad no tiene donde sostenerse, pero es importante recordarlo, porque lo siguen utilizando.
Un saludo invernal.
javier Alberdi on December 29th, 2009
Esto de la libertad es como un estropajo que cada cual usa según su conveniencia. No creo que ninguno de los Ãnclitos firmantes del manifiesto antiprohibición de la tauromaquia se muestren partidarios de eliminar toda proscripción…serÃa insólito que abogaran por levantar la prohibición de robar, quemar el bosque, conducir ebrio, violar etc. Es estúpido presentarse asà de antiprohibicionistas, cuando saben perfectamente que cualquier agrupación humana ha de establecer por fuerza qué ha de ser admitido y qué ha de considerarse intolerable. ResultarÃa descacharrante que ante las protestas frente a los pirómanos, Pedro Piqueras soltara un :ahhh, a quien le guste esto, que participe, y a quien no, que no acuda.
Creo que deberÃan dejarse de zarandajas y decir claramente que los toros no merecen ningún tipo de consideración moral, que han de ser tenidos por cosas, meros objetos pasivos del divertimento de los aficionados. El expresarlo con tal claridad ayudarÃa a centrar el debate
Dhyan on December 30th, 2009
Gracias Javier por tu comentario, con el que coincido plenamente.
Como decÃa el dibujante “El Roto” en una genial viñeta hace poco, “A nadie se le obliga a ir a los toros. Excepto a los toros”.
Pues eso…
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Nuria Querol Vinas â“‹ on December 19th, 2009
Toros: ¿Libertad o libertinaje?
La votación sobre la Iniciativa Legislativa Popular para prohibir las corridas de toros en Catalunya ha reavivado aún más el siempre polémico debate sobre la legitimidad de torturar a un animal en nombre del “arteâ€. El argumento que más se escucha en nombre de los taurinos es su derecho a la libertad, llegando incluso a comparar la prohibición de las corridas de toros con regÃmenes dictatoriales o con un odio hacia España. Hay algo que no llegan a comprender los taurinos y es que nos dan igual las banderas y sus vidas privadas.
Me explicaré: estos dÃas han tenido lugar otros actos disfrazados de cultura/tradición/superstición/abuso de poder en que los animales han sido vÃctimas de la crueldad humana y contra los cuales, al igual que contra las corridas, ha habido rechazo tanto a nivel local como internacional: el Festival de Gadhimai donde más de 25.000 búfalos han sido cruelmente “sacrificados†en Nepal y la ceremonia zulú para demostrar hombrÃa en que un toro es torturado hasta la muerte Sudáfrica.
La peligrosa palabra tradición puede esconder auténticas perversiones en que se permiten atentados contra la dignidad y la integridad del más débil. Los médicos que trabajamos en temas de violencia conocemos los tristes casos de niñas vÃctimas de la ablación de clÃtoris y la dificultad que nos supone explicar a las familias el perjuicio de lo que éllos consideran una tradición aceptable. En lo referente al argumento de la libertad individual, me temo que estamos de acuerdo: tenemos derecho a hacer aquéllo que nos plazca…pero no todo vale. A los antitaurinos nos importa bien poco la vida privada de los taurinos y no tenemos ningún interés en privarles de hacer lo que les haga felices (cocinas magdalenas, vestirse de mujer, organizar concursos de golpes de martillo en las partes blandas,etc.), pero nos importa que se cosifique a un animal hasta el extremo de torturarle de una manera que, de tratarse de un perro o un gato, serÃa delito (Art. 337 del CP) y nos indigna que tan perversa diversión sea subvencionada con dinero público. Y finalmente, no dejo de tener cierta inquietud por el hecho de que alguien sea capaz de aplaudir mientras un animal inocente vomita sangre en medio de un dolor inimaginable…no puedo evitar que me venga a la mente las palabras del Premio Nobel de Literatura, José Saramago: “Si disfrutas viendo sufrir a un animal, no eres un ser humano, eres un monstruoâ€.
http://www.gevha.com/index.php/portada/opinion/1008-toros-ilibertad-o-libertinaje