Lo tenemos crudo, pero menos
Vamos a ser francos. Lo tenemos crudo. Nuestro movimiento es pequeño; voluntarioso pero poco profesional; demasiado visceral y poco estratégico; enzarzado en eternas disputas “ideológicas” que esconden simples problemas personales de fondo; prejuicioso con todo lo que se sale de su “zona de comodidad” a la hora de apostar por nuevas formas de hacer activismo. En fin: nuestro movimiento es presa de sà mismo.
Lo tenemos crudo pero a la vez nunca hemos tenido tantas posibilidades de conseguir cosas impensables hace tan solo 15 años. Asà que algo tendremos que haber hecho bien ¿no? Ahà están esos cazadores que atestiguan nuestro éxito con sus pataletas y sus ya legendarios “comentarios” en nuestras websites (ánimo cazadores, seguid intentándolo). Ahà tenemos a esos taurinos “arrejuntándose” en macarrónicas asociaciones de defensa de la tauromaquia . Ahà están esas organizaciones consiguiendo repercusión mediática no vista hasta ahora. Y por supuesto el número de vegetarianos que sigue subiendo…
Todo esto está ahÃ. Amalgamado y preparado para construir los cimientos de algo grande y mejor. De algo que encauce al movimiento por los derechos de los animales por el camino adecuado, sea el que fuere. Más allá de dogmas visionarios y de complacencias costumbristas. Y vamos a necesitar librarnos de nuestros prejucios. Al igual que fuimos capaces de librarnos de prejuicios personales el dÃa que decidimos hacernos activistas, tendremos que librarnos de prejuicios colectivos si es que queremos multiplicar nuestra efectividad.
Nos hacemos mayores y se nos empieza a ver el cartón y es hora de que los activistas que han erigido esas magnÃficas organizaciones miren más allá. Es hora de que seamos honestos y dejemos en la mesilla nuestro recelo a “los otros” (y si no que se lo digan a Jack, Said, Locke y demás…). Vivimos un interesante momento “animalista” (que poco me gusta este palabro) en este paÃs. Hay dirigentes que tienen una enorme responsabilidad en sus manos. Hay activistas que tienen mucha ilusión y formación. Hay voluntarios que están deseando asaltar plazas de toros, boicotear deportes sangrientos y crueles, gritar con una sola voz que los animales importan (y mucho).
¿Qué es lo que vamos a hacer? ¿Aprovecharemos el momento, agarraremos la sartén por el mango y nos dejaremos aconsejar por los que saben COMUNICAR, o seguiremos en un eterno quiero y no puedo?
Pues señores, yo les deseo lo mejor, porque estoy orgulloso de tod@s y cada un@ de ustedes, seres humanos que hacen que esta vida merezca la pena. Como decÃa aquél, “tengan cuidado ahà fuera”.
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2 Comments
Vegetariano on May 13th, 2009
Totalmente de acuerdo con lo que dice aquà Koke.
Y pensemos que más crudo lo tienen los crudÃvoros.
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El Señor del Bosque on May 12th, 2009
El movimiento animalista, como cualquier movimiento social, está y estará sujeto a fluctuaciones, valles y crestas, momentos brillantes y momentos mediocres, divisiones y uniones… Todo lo que está ocurriendo es perfectamente normal.
Afortunadamente nada de esto es incompatible con el hecho de que el movimiento está creciendo. También estoy de acuerdo en que el hecho de que los grupos a los que nos enfrentamos comiencen a atacarnos es una buena señal. Hace poco, en un mensaje de este blog, una persona proferÃa insultos soeces contra nosotros, pero eso sÃ, llamándonos “animalistas”. Buena señal cuando hasta hace poco los periodistas aún se referÃan a nosotros como “ecologistas”. Existimos, aunque sea en boca de nuestros enemigos.
El animalismo crecerá por más que les pese a sus miembros. Crecerá porque está destinado a ello, porque lo que defendemos es una justicia tan grande como una galaxia, porque los argumentos de nuestros oponentes no se sostienen ni con un soplo de brisa. No puede ser de otra manera. Puede que el camino no sea fácil, el movimiento está formado por personas, con todas sus miserias y limitaciones.
Es bueno hacer autocrÃtica. Pero es mejor aún caminar hacia delante, y si nadie hace las cosas como uno o una pensarÃa que deben hacerse, hagámoslas nosotros mismos. Si crees que la vÃa es comunicar, comunica. El animalismo es -por muchas razones- demasiado novedoso como para construirse sobre caminos ya trazados: necesita abrir vÃas nuevas.
Y respondo a tu comentario final parafraseando a Gandalf en el asalto de Minas Tirith: da igual lo que esté ahà fuera. ¡Somos animalistas!