Kresku
Nació siendo aún muy joven, en la turbulenta sociedad vasca de principios de los 70. Educado en los jardines espirituales de un maestro del razonamiento metafÃsico y el esoterismo internacional, sobrevivió a la explosión de Tchernobil, para reaparecer como uno de los más artÃsticos militantes animalistas del mundo y su más consumado -y mejor pagado- analista estratégico. Genio, mÃstico, magistral en el conocimiento de la psicologÃa humana, de vasta cultura, el secreto de nuestro héroe radica en su determinación por alcanzar una rara clase de pureza personal, un estado de perfección sin esfuerzo: el veganismo.
Su historia revela la idea de algo que pudo ser y no fue; los mimbres de una revolución imposible que, sin embargo, durante un instante a finales del siglo XX lograron prender en algún compartimento de la conciencia social. Desde la mÃtica organización animalista ALA, lograron establecer el epicentro en esa explosión instantánea en favor de los derechos de los animales, describiendo una ola expansiva que pronto recondujo su trayectoria gracias a la ambición de un puñado de personas por hacer un trabajo verdaderamente eficaz por los animales.
El resultado de los esfuerzos de este pequeño grupo de personas, con tanta aportación de cerebro como de corazón, supuso la semilla de lo que hoy dÃa es Equanimal, y nos invita a imaginar un mundo en el que los animales no sufran un verdadero infierno en manos de los humanos. Como mejor testimonio de todo ello, quedará para la posteridad su frase más reveladora, recogida de un antiguo libro de actas de la época: “Esta reunión se está haciendo larga, ¿cuándo comemos?”.
Deja un comentario
Puedes rellenar tus datos en el formulario de la izquierda o sino loguearte con tu cuenta de Facebook.





ültimos comentarios