Un mundo perfecto
Es verano, hace calor y en muchos pueblos españoles se torturan animales a modo de diversión, por la noche las verbenas y cutrefiestas varias no permiten conciliar el sueño… En fin, un momento perfecto para evadirse. En Cuestión de Respeto pensamos en tus necesidades y sabemos que, además de cerveza bien frÃa, necesitas urgentemente soñar con otros mundos. Y puestos a soñar otros mundos, soñemos con el que más nos gustarÃa. Huyamos hacia allá.
En los viajes
LucÃa y Alberto viajaban hacia el norte, huyendo del calor. El viaje duraba muchas horas, y con las prisas no habÃan podido preparar comida. Asà que no les quedaba más remedio que comer en uno de esos mugrientos bares de carretera. Cuando aparcaron el coche, Alberto iba rezongando entre dientes. “Vaya rollo, comer en uno de estos bares. Siempre tienen las mismas cosas. Con lo rica que está la comida casera…”. LucÃa trató de animarle. “Ya verás, seguro que vamos a comer muy bien”. Se apostaron en la barra y esperaron a ser atendidos. Cuando llegó el camarero, LucÃa preguntó: “¿qué raciones tenéis?”. El camarero fijó la mirada en algún punto del horizonte, y con voz monótona y personal recitó la letanÃa que se sabÃa de memoria:
“Hay nidos de pasta con pepino y nueces, berenjenas a la parrilla, pastel de calabaza con tofu, garbanzos salteados con setas al ajillo, tostas con crema de aguacates, surtido de patés (de pipas de calabaza o girasol, de nueces, de olivas y de avellanas tostadas), calabacÃn rebozado en salsa de almendras, bolitas de arroz con sésamo, tortas de avena con pasas, buñuelos de coliflor y champiñón, croquetas de cebolla y pasas…”
Cuando se fue el camarero y después de haber pedido, Alberto miró a LucÃa con expresión de crÃtico de cine “¿Ves? Lo que yo te decÃa. Siempre lo mismo…”
En las fiestas estivales
Tres jóvenes de ciudad discutÃan sobre dónde ir a pasar unos dÃas de vacaciones, y a ser posible con juerga.
- Veniros a las fiestas de mi pueblo. Son lo más. Cine gratis con pelÃculas actuales, exhibiciones de magia, fiesta de la cerveza, y por la noche, se hacen hogueras y la gente se sienta a contas historias.
- No está mal, pero las de mi pueblo son mejores. Hay rutas por la montaña, un lago precioso genial para bañarse donde se organizan competiciones de natación, y también paseos en barca por el rÃo… y por la noche también hay hogueras, y concurso de contadores de historias.
- Realmente molan las fiestas de vuestros pueblos! El mÃo tiene casi todo lo que habéis dicho de los vuestros, pero además tiene un atractivo turÃstico especial, porque sigue celebrando una tradición muy ancestral.
- ¿Ah, sÃ? ¿Cuál? – le espetaron los otros dos.
- Se llama las carreras salvajes. Todo el pueblo salimos al campo. Hay una capa negra, y se sortea quién será el que la lleve. Al que le toca, se le da una pequeña ventaja y entonces todos los demás le persiguen. Cuando alguien le atrapa, ese alguien recibe la capa negra, y entonces es ahora a él o ella a quien hay que perseguir. Asà transcurre el juego, y termina cuando alguien ha portado 3 veces la capa negra, a esa persona se la nombra ganadora.
- Pues vaya juego más tonto, ¿no? No le veo yo mucha diversión. ¿Y eso es tan ancestral?.
- Pues parece que sÃ, lleva haciéndose cientos o miles de años.
- ¿Y… por qué la capa negra esa?
- Bueno, mi abuelo me dijo una vez que, por lo que habÃa oÃdo a sus abuelos, antiguamente era un toro al que perseguÃan.
- ¿Un toro? Vaya movida más rara. Y entonces, ¿quién ganaba?
- Bueno, era algo muy chungo. Creo que mataban al toro y ganaba quien lo mataba antes. Claro que era hace mogollón de tiempo, debió ser por la época cuando quemaban brujas y todo eso.
- Qué mal rollo. Creo que a tu pueblo no vamos. A ver si nos sale el espÃritu de un toro, o de una bruja. Prefiero los cuentacuentos de las hogueras…
En el laboratorio
- RamÃrez, ¿cómo va el experimento?
- Muy bien. Estamos cercanos a demostrar la relación entre la ingesta de monoglutamato y la aparición de varices.
- Bueno, ya sabes que aquà queremos resultados. Espero que pronto estéis algo más que cercanos. Y… ¿qué metodologÃa habéis empleado?
- Bueno, se han usado varias aproximaciones. La espectrometrÃa de masa nos ayudó, también los modelos informáticos, pero realmente lo que ha servido es el uso de modelos de órganos y tejidos a partir de células madre.
- Lo de las células madre es un método muy antiguo, pero en fin, si os ha ayudado…
- A veces los métodos antiguos son buenos. Hombre eso sÃ, hasta cierto punto. A ver si vamos a volver a la época en que se experimentaba con animales, jajaja.
- ¡RamÃrez por favor, que este laboratorio es serio! Siga con sus pruebas y a ver si pronto me cuenta buenas noticias…
En la escuela
La profesora de Historia miró a su alrededor, una vez que consiguió que la marabunta de adolescentes guardara silencio. Sacó su libro y dijo:
- A ver, hoy toca repaso para el examen. Vamos a ir sacando temas, empezaremos por el siglo XXI. ¿Alguien me dice un hecho histórico relevante caracterÃstico de este siglo?
Después de un silencio casi pegajoso, la profesora prosiguió. “Bien, asà me gusta, ¡veo que habéis estudiado con ganas! … A ver, empiezo yo. Uno de los hechos más notables fue la lucha por los derechos de los animales. ¿Alguien me dice algo al respecto?
Después de otro silencio, al fin se alzó una voz. “A lo largo del siglo XXI fue cuando se luchó por conceder derechos a los animales. Hasta entonces, eran considerados legalmente como objetos y propiedades humanas, y eran sometidos a todo tipo de torturas, abusos y asesinatos en masa. Incluso se los mataba como deporte o por pura diversión”.
- Muy bien, Mónica. Veo que al menos has mirado el libro. Pero este tema es muy complejo, vamos a ahondar en él un poco. Los primeros defensores de los animales tuvieron un trabajo muy duro, se los consideraba locos, incluso iban a la cárcel. ¿Alguien sabe, o se le puede ocurrir, cuál era la principal excusa que la gente les ponÃa?
Nuevamente otro silencio. Finalmente una voz al fondo dijo: “¡que la carne animal está rica!”. Se oyeron risas, y varios “‘¡qué ascooo!”. Otra voz algo más seria propuso: “Que su explotación resultaba rentable económicamente”. La gente se empezó a animar. “Que eran feos”. “Que no eran listos”. Más risas. “Qué tenÃan mucho pelo, o muchas patas”. El alboroto iba en aumento. Finalmente una voz se alzó entre las demás. “¡Yo lo sé!” Los demás callaron. “Es porque pensaban que sus espÃritus no eran inmortales, no tenÃan alma, eran impuros”.
- No está mal, Jaime, y eso también formaba parte del repertorio de argumentos que se usaba para seguir explotando y torturando a los animales en tiempos antiguos… pero no es la principal excusa. Bien, os diré cuál era. DecÃan que los animales y las personas no son iguales.
De nuevo comenzó el griterÃo.
- ¿Qué no son iguales? ¡Qué tonterÃa! ¿Y eso qué tiene que ver…?
En el puesto de trabajo
Por fin el reloj dio la dos de la tarde. Poco a poco, las empleadas y empleados de Microcosmos Corporation fueron dirigiéndose al comedor. Los ordenadores fueron quedando desiertos y, a modo de veganza, los salvapantallas se activaban mostrabando ridÃculas fotos de sus maridos, mujeres y bebés en situaciones supuestamente divertidas. En el comedor comenzaban a rugir los hornos microondas por encima de las voces de la cada vez más concurrida estancia.
- Marta, ¿qué traes hoy? ¡Mmmm qué buena pinta tienen esas alcachofas!
- ¿Me das una croqueta, Luis? Anda, sabes que no puedo resistirme… ¿son de maÃz y zanahoria como siempre?
- ¡Qué hambre tengo, me comerÃa una sandÃa entera! Mmmm estoy deseando echar mano a esos canelones de espinacas…
- Hey chicas, tenemos otra vez arroz al curry! ¡A disfrutar!
Cuando la cosa se habÃa calmado (porque hablar con la boca llena sigue estando mal visto en el futuro), Jorge, un chico delgado y callado, se sentó y abrió su bote de comida. Los demás lo miraban intrigados. Abrió la tapa y sacó una cosa alargada y oscura que no emitÃa ningún olor. Los demás hacÃan que no miraban pero en realidad todo el mundo miraba furtivamente. Al final alguien rompió el silencio.
- Jorge, ¿qué es eso?
- Bu-bueno, es un … filete.
Silencio ominoso.
- Ya sabes, imitación de lo que se hacÃa antes. Este tiene sabor a vaca.
- ¿A vacaaa? ¿Y para qué quieres comerte una vaca?
- Bu-bueno no quiero comerme una vaca, pero tenÃa curiosidad por probar esto, lo encontré en una tienda el otro dÃa.
- SÃ, yo a veces he visto esos productos. Pero la verdad no me atraen lo más mÃnimo. La gente antes se comÃa a los animales, vaya asco. ¡menos mal que hemos evolucionado un poquito!
- SÃ, ti-tienes razón, pero yo tenÃa curiosidad…
Y la comida prosiguió y siguieron hablando de sus temas. Pero en las mentes de todos quedó con repulsa aquel recuerdo del pasado, y pensaron cómo diablos podÃan comerse a los animales. Por su parte, Jorge miraba con envidia la comida de los demás y decidió no volver a hacer experimentos extraños a la hora del almuerzo.
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16 Comments
Gabriela Romero on August 21st, 2011
Wow, un super artÃculo. Realmente me transportaste a todos esos momentos y circunstancias. Gracias por traernos un descanso a nuestro mundo actual(lleno de calooooor
).
Sonya PadraigÃn on August 21st, 2011
Quero viver neste mundo perfeito. Não desistamos de lutar até que este sonho se torne em realidade. Obrigada pelo excelente texto:)
Ara on August 22nd, 2011
Precioso ![]()
Gracias, Rafa
Ruth Zamora on August 22nd, 2011
Qué maravilla! Qué sueño tan hermoso! Muchas gracias por escribirlo.
Dhyan on August 22nd, 2011
Gracias, Laura, Gabriela, Sonya, Ara y Ruth. Los sueños son más hermosos si se comparten. Un saludo.
Cuqui on August 29th, 2011
Esta bien escrito pero el mensaje suena tan lejano q es poco creible
Dhyan on September 8th, 2011
Cierto Cuqui, está lejano en la realidad pero muy próximo en nuestros corazones y nuestros sueños. Y estará un poco más cercano por cada persona que comparta nuestro sueño. Espero que seas tú una de ellas
Un saludo.
señor cazador on September 21st, 2011
joder en la vida vi paja mental tan grande jajaja
en una cosa estoy de acuerdo, ese bar de carretera que citas si es una mierda si..
un saludo afectuoso.
Jerusa Villergas on September 21st, 2011
)
Me gusta mucho ese mundo, Dhyan..
miren on September 24th, 2011
Poco a poco confiemos evolucionar hacia un ser humano más sensible y justo.
Dhyan on September 30th, 2011
Gracias Miren y Jerusa.
señor cazador, es normal que esto te parezca una paja mental. Vives en tu mundo simplista de estructuras creadas y bien masticadas para que no tengas que pensar. Haces lo mismo que hicieron tus antepasados sin plantearte si está bien o mal. No te preguntas si algo está bien o no, no indagas el fondo de las cosas, porque tienes miedo de que se altere tu orden que te da seguridad. Tienes un miedo atroz al cambio de estructuras, a que las cosas no sean como siempre han sido, a que de pronto tu sistema, tu mundo, tan firme y seguro como una caja de cartón en el mar, pueda desmoronarse. Por eso no te haces preguntas. Por eso para ti lo importante es tu bienestar y el de tu familia, y trabajar como siempre se ha trabajado y hacer lo que siempre se ha hecho, que por algo será. Hay gente por ahà luchando por causas, pero para ti son unos inconscientes y les tienes manÃa, quizá porque en lo profundo de ti hay algo que te resuena y te provoca un cierto desasosiego, quizá porque muy en el fondo sabes que las cosas no están bien como están, que la injusticia existe, que tus robustas estructuras mentales están basadas en una mentira. Pero no quieres ni atreverte a pensarlo, en tu mente simple y obstusa no admites ningún factor nuevo que pueda traerte problemas.
Y qué decir de los animales, señor cazador. Esos que están ahà para ser cazados, alanceados, banderilleados, apaleados y comidos, como siempre se ha hecho, como siempre debe hacerse. Qué importa que sientan, que tengan sistema nervioso, que tengan emociones, que sufran no solo el dolor de los palos sino el más profundo dolor emocional de la angustia de la esclavitud. Los animales están para servirnos como siempre ha sido, como han hecho tus abuelos, y como harás tú porque eres incapaz de otra cosa. Porque gracias a gente como tú el progreso de la Humanidad es exasperantemente lento, porque si todo el mundo fuera como tú, estarÃamos viviendo en cavernas muertos de frÃo, ya que ni el fuego habrÃamos descubierto (porque seguro que hubo unos padres y unos abuelos en algún momento que habÃan vivido siempre sin fuego, entonces para qué diablos necesitamos ese invento).
Es normal que todo esto te resulte una paja mental muy grande, señor cazador, y con gente como tú no aspiramos a otra cosa, porque no es posible aspirar a otra cosa.
Saludos cordiales.
señor cazador on October 4th, 2011
y menos mal que la mayoria seguiremos haciendo lo de nuestros abuelos y lo de nuestros anncestros, porque hay una realidad incuestionable y es que si nuestros ancestros hubieran hecho eso que quereis hacer vosotros aun estariamos persiguiendonos por las ramas de los arboles, ya que gracias a que fueron carroñeros primero y cazadores despues esa injesta de carne hizo que nos creciera el cerebro y ahora podamos estar aqui, tu haciendote pajas mentales y proponiendo tesis del inviables y yo viendo lo locos que estais.
un saludo entrañable.
para el censor: censor no es correcto que no dejes contestar y no publiques los mensajes(como ya me has hecho varias veces) simplemente porque la verdad te duele.
Maria Bilbao on October 5th, 2011
A mi me darÃa igual si este cazador (asesino de animales) no quiere evolucionar si no fuera que sus vÃctimas no se pueden defender y yo ETICAMENTE me siento obligada a hacerlo.
Dhyan on October 6th, 2011
señor cazador
En primer lugar, comentarte que ingesta se escribe con “g” de garrulo.
En segundo, la teorÃa de que comer carne nos hizo evolucionar es una teorÃa que sabemos os gusta mucho a los autocomplacientes, pero desgracidamente para vosotros es solo una teorÃa más entre muchas que no está verificada.
Pero es que además, aunque fuera cierta, no tiene por qué seguir aplicándose. Que a personas de hace miles de años les beneficiase comer cadáveres no quiere decir que nos beneficie a nosotros ahora, y de hecho está demostrado (al contrario que tu teorÃa) que la población vegetariana es más sana que la no vegetariana.
Porque el mundo, señor cazador, evoluciona. Cambia, fluye, se mueve, se transforma, nunca es el mismo, pese a los denodados esfuerzos de quien quieren que lo sea. SÃ, ya sé que la palabra evolución hiere tu pétrea sensibilidad, disculpa que la utilice. Pero el mundo cambia. Qué lástima verdad? Tú que querrÃas seguir viviendo en cavernas y matando osos con una cachiporra. Lástima que las multinacionales estén acabando con los osos y las cavernas, y a que a esos no los puedas atacar con la cachiporra. A ti que te gustarÃa roer huesos de animales enfrente del fuego mientras tu mujer amamanta la prole. Lo que no entiendo es que utilices ordenadores. ¡Si tus abuelos no los utilizaban! DeberÃas revisar tus conceptos éticos. Ah perdón, que el término “revisar conceptos” te hiere igual que el de evolucionar. Disculpa de nuevo.
Y si el censor expulsa a gente como tú, no es porque “la verdad duela”. Es porque este es un lugar donde queremos hablar del mundo justo en el que nos gustarÃa vivir sin que vengan trogloditas a dejarnos su basura, lo cual además de desagradable es bastante aburrido, ojalá dijérais alguna vez algo interesante. Además, si a alguien le parezca una paja mental hablar de paz, respeto y justicia, esa persona tiene un problema, y nosotros no somos psicólogos y tenemos otras cosas de las que ocuparnos.
Ivette on October 7th, 2011
Estupendo relato. Yo también quiero ese mundo.
Saludos
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Laura on August 20th, 2011
Qué gran artÃculo. Una vuelta de tuerca genial. Gracias por transportarnos a esos mundos.